Cada 'mochuelo” se va a su 'olivo'

Los exdelegados afrontan una transición que los lleva desde la vida pública hasta convertirse en un ciudadano más. Uno de los dichos más jiennenses del refranero español resume bien está metamorfosis: 'Cada mochuelo, a su olivo'. Todos se marchan encantados con la experiencia vivida.

    10 ago 2012 / 11:56 H.

    Cada mañana resulta habitual ver a Roque Lara pasear por Villanueva de la Reina. Le gusta hablar con la gente y tomar café en las terrazas de su pueblo. Casi toda su vida ha sido alcalde y en su última etapa, delegado de Agricultura. Ahora solo es un jiennense más. “Me fui contento de la Junta. He dado todo lo que sé”. Llegó al Gobierno andaluz un martes y 13 —13 de mayo de 2008— y cesó, como el resto, el 31 de julio de 2012. Vuelve a enseñar a los jóvenes de su pueblo. Concepción Rojas salió de la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Jaén. El mismo día del cese, tal y como confirma el propio alcalde, solicitó el ingreso. A Angustias Rodríguez se la verá impartir clases de Lengua y Literatura en el IES Virgen del Camen de la capital. “Ha sido un honor estar en la Delegación de Educación durante ocho años. Guardo el recuerdo de una experiencia intensa y gratificante. Me sentí muy a gusto”, señala.

    Enrique Alonso / Jaén
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