Árboles, caballos y barcos en acero y cobre en el Bulevar
Los niños de Primera Comunión salen impolutos”. Con esa comparación, el artista asturiano invitó a que se toquen, se disfruten. No manchan, y no se estropean. Lo hizo durante la inauguración, a media mañana, y minutos después, aun sin saberlo, parecieron acatar su recomendación al pie de la letra numerosos niños y mayores. Las tocaron, las fotografiaron e, incluso, se subieron, como a lomos del caballo.
Es Grandes esculturas en la calle, una exposición itinerante de Juan Méjica de siete obras en acero y cobre que se mueve entre la figuración y la abstracción, que llega ahora hasta el Bulevar, el Parque Andrés de Vandelvira, en la segunda fase. Llegan a Jaén cuando se cumplen cinco años desde que se echaron a la carretera. Y esta ciudad es, precisamente, la vigésimo quinta que las disfruta. Una parada más en su viaje como “punto de inflexión”, dijo su autor, durante la inauguración, en la que estuvo acompañado por el alcalde de Jaén, José Enrique Fernández de Moya, y la concejal de Cultura, Cristina Nestares. Son cinco años ya de recorrido y, por lo menos, dijo, otros cinco años más le quedan. “Quizás se queden aquí. No es mal sitio”, bromeó el autor con el alcalde, al que también le propuso diseñar un nuevo parque en la ciudad. Esta exposición está patrocinada por la propia fundación del autor, por lo que el Ayuntamiento no ha desembolsado “ni un euro”. El alcalde invitó a que los jiennenses disfruten de estas siete “magníficas obras que representan tradición, arte, historia y costumbres de la sociedad española”. “Es cultura con letras mayúsculas, de cultura en la calle para que la sociedad jiennense pueda disfrutar de ella”, añadió.
Su obra, tal y como explicó el autor, se mueve siempre entre los registros de la figuración y la abstracción, entre lo universal —con iconos como el caballo y el toro— y lo particular, —como el caballo asturiano o el tejo como árbol del espacio atlántico—. Así, las esculturas constituyen reinterpretaciones del toro, el caballo o antropomorfos, entre otros. En su expresión plástica, Méjica incide en las ideas de lo mágico, lo espontáneo y lo emocional, utilizando materiales y técnicas muy variadas. Sus obras alternan entre la abstracción y la figuración, entre la representación y lo esquemático, con especial predicamento de lo mítico, lo religioso y simbólico.
Las esculturas gigantes muestran la investigación de Méjica en el campo del acero corten, con un lenguaje que aúna tradición y vanguardia. Así, a través de imponentes formas que proyectan en el espacio público un cortejo de significados simbólicos, el autor presenta sus obras, todas ellas despojadas de cualquier elemento accesorio y convertidas en iconos de gran potencia expresiva.
Nacido en 1956 en Navia (Asturias), Juan Méjica cuenta con una extensa trayectoria y ha expuesto en Estados Unidos, Países Bajos, Bélgica, Francia, Alemania, Suiza o Ecuador.