André Greipel repite victoria al sprint
El ciclista André Greipel (Lotto-Soudal) se impuso ayer miércoles en la quinta etapa del Tour de Francia, transcurrida entre Arrans y Amiens Metropole sobre 189,5 kilómetros, y repite el triunfo que ya logró en la segunda para afianzar su maillot de líder de la regularidad, mientras que Tony Martin (Etixx-Quick Step) sigue líder de la general.

En un final rápido para una etapa tormentosa por la lluvia y varias caídas, aunque no hubo cortes debido a un viento que también hizo acto de presencia, Greipel demostró estar muy fuerte y ser ahora mismo el hombre a batir al sprint. El alemán, que nunca había vestido de verde en un Tour hasta esta edición, afianza su jersey al entrar por delante de Sagan, Cavendish, Kristoff, Boasson Hagen y Degenkolb.
Ya van dos triunfos de Greipel en sendas llegadas masivas pese a las muchas alternativas de nivel que presenta este Tour de Francia para los sprints. Pese a cogerle la rueda, Peter Sagan (Tinkoff) no pudo más que ser segundo, aunque tuvo el premio de superar a Mark Cavendish (Etixx-Quick Step) o Alexander Kristoff (Katusha) viniendo desde lejos. Le faltó poco a Sagan para sorprender a un Greipel que cruzó la meta sabiéndose ganador y celebrando ya su segundo triunfo parcial en esta ronda gala, la octava en su carrera en el Tour. Y es que ni Kristoff desde lejos, ni Cavendish intentando coger la rueda del noruego, ni Sagan cogiendo el exterior pudieron con el gigante alemán. Sonrió Greipel después de, como el resto del pelotón, sufrir una etapa dura en cuanto a las condiciones climáticas. Se venía de la etapa del pavés y, lejos de poder descansar, se produjeron varias caídas fruto de la lluvia y del asfalto mojado y resbaladizo. Además, el viento y el cansancio hicieron mella y obligó a los equipos a realizar un pacto de no agresión hasta la aproximación a Amiens.
Pese a ello, las caídas hicieron estragos y magullaron todavía más a unos ciclistas que en cinco días han pasado de todo. El propio Cavendish pudo perder fuerzas al pinchar su rueda y tener que esforzarse para reengancharse al gran grupo. Igual le sucedió al líder de la FDJ Thibaut Pinot, aunque el motivo fue que se cayó al suelo en la gran montonera producida a unos 24 kilómetros de meta y que afectó a una treintena de ciclistas. Ambos pudieron volver al grupo en sendos casos, y en la gran caída ningún ciclista se vio perjudicado, ni mucho menos los hombres fuertes de este Tour, siempre bien situados en cabeza gracias al esfuerzo de sus compañeros.