Ambulancias.-Pasquau se ve víctima de un 'proceso inquisitorial'

Manuel Pasquau se siente víctima de un 'proceso inquisitorial' en el que no ha tenido 'posibilidad alguna de defensa' y con el que se ha producido 'la vulneración del principio de presunción de inocencia'. Así de tajante se mostró tras conocer el comunicado de la Consejería de Salud en el que se informa de la 'sospecha de un fraude'.

    01 mar 2013 / 11:04 H.

    El responsable de la empresa Ambulancias M. Pasquau S. L. no da crédito a la manera de proceder de la Consejería de Salud tras hacer pública, mediante un comunicado, la “denuncia de un posible fraude” y la “sospecha” de que se haya falsificado la firma del responsable del Servicio Andaluz de Salud (SAS) para producir facturas falsas. De esta manera, Manuel Pasquau Fernández niega rotundamente estas acusaciones y remarca que, según la propia Consejería, no pasan de ser “sospechas” que no ha podido constatar por “la falta de medios propios”. De la misma manera, el empresario —que tiene 474 trabajadores a su cargo— asevera: “En todo momento el servicio de ambulancias es impecable y puntero en Andalucía por su organización, sus vehículos ecológicos, sus trabajadores y, especialmente, el trato a los pacientes”.
    Califica esta manera de actuar de Salud de “irresponsable” y su-braya: “Decir que se sospecha de un posible fraude y publicarlo, da la impresión de que existe realmente, aún cuando manifiesta que ni siquiera tiene los medios para comprobarlo, lo que es absolutamente contradictorio”. Así, remarca: “Hay que esperar a que un procedimiento judicial con todas las garantías, confirme o no, ese posible fraude, y una vez que esto ocurra, darle la publicidad que se crea conveniente”. De momento, reconoce el empresario: “Esta actuación irresponsable causa daños irreparables a esta firma —y eso son realidades no sospechas—, a sus trabajadores e, incluso, a los pacientes a los que se deben, tanto esta empresa como quien realiza la denuncia”. Así, hace constar: “Desde este momento se exigirá a quien corresponda los perjuicios causados, que pueden ser enormes”.  
    Irene Bueno /Jaén
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