A prisión por causar un vuelco en el que murió una bebé
Dos años y medio de cárcel. Ese es el castigo que la Justicia ha impuesto a Francisco Clemente G. M., un vecino de Beas de Segura, por causar un accidente de tráfico en el que su sobrina, una niña de tan solo cuatro meses, perdió la vida. El conductor iba bebido y a más velocidad de lo permitido. Se considera que cometió una imprudencia grave.
Los hechos ocurrieron en la tarde del 31 de mayo de 2009. El acusado conducía su coche por la carretera que une Cortijos Nuevos con la N-322. Con él viajaban tres de sus hijos y varios sobrinos, entre ellos, una bebé. Todos regresaban a sus casas tras haber celebrado una comunión. A la altura del kilómetro 3 de esa vía, el turismo se salió de la calzada por la derecha, chocó contra un muro y volcó. La pequeña Jaquelin, de tan solo 4 meses, murió en el acto. Otras siete personas resultaron heridas de diversa consideración, todas miembros de la misma familia.
La Guardia Civil realizó las pruebas de alcoholemia al conductor del vehículo. Francisco Clemente G. M. dio 0,94 miligramos de alcohol por litro de sangre espirado. Cuando “sopló” por segunda vez, la tasa bajó hasta los 0,84 miligramos. Para la Justicia, el estado de embriaguez en el que se encontraba el acusado fue clave en el accidente. Sin embargo, la sentencia también añade otros factores desencadenantes como el exceso de velocidad en una carretera resbaladiza, el hecho de que en el coche viajaran nueve personas cuando ese automóvil tiene una capacidad máxima para siete y, por último, que los dos niños no fueran sentados en silletas homologadas.
Por todo ello, la sentencia establece que Francisco Clemente G. M. cometió un delito de homicidio por imprudencia grave. En el juicio, celebrado el pasado 13 de marzo, el acusado reconoció que se había tomado un par de cervezas, pero que estaba en condiciones de conducir. Relató que el accidente se debió a otras circunstancias: se vio obligado a frenar en seco porque otro coche hizo una maniobra brusca delante de él.
La pena de dos años y medio de cárcel es la mínima que se aplica en estos supuestos. Supone el ingreso en prisión.
Rafael Abolafia / Jaén