La historia de un venerado lienzo

31 ago 2016 / 10:30 H.

El Santísimo Cristo de Chircales, de Valdepeñas de Jaén, es una imagen en óleo sobre lienzo de 203 x 145 centímetros, de autor anónimo y con influencias de la escuela italiana. Representa a Jesucristo en la Cruz, con la Virgen María, San Juan Evangelista y un donante y se venera desde finales del siglo XVI en su ermita de Chircales, situada a cinco kilómetros del municipio.

Valdepeñas de Jaén fue fundado en el año 1539 y alcanzó el privilegio de villa en 1558, bajo el reinado de Felipe II. Por lo tanto, la permanencia del Cristo de Chircales en estas tierras se remonta casi a la época de la fundación. Además, el nombre de Chircales aparece en el “Libro de la Montería” del Rey Alfonso X el Sabio, de 1330. De cómo llego el Cristo a su ermita de Chircales existen dos versiones. Una, la popular, en la que se dice: “Habiendo dos pastorcillos en el interior de una cueva, observaron cómo colgado de un clavo había un lienzo enrollado y al descolgarlo pudieron ver la imagen de un Cristo agónico en la Cruz”. La otra versión, la más fidedigna, es la que el prior de la iglesia parroquial, Francisco Tomás de Porcuna y Fuentes, da en 1781 al geógrafo madrileño Tomás López para su “Atlas Geográfico de España”. En ella dice: “Aquí hay la más común tradición, de que habiendo unos ermitaños viviendo en unas cuevas, que aún hoy se ven en el citado risco, llegó a descansar un arriero que traía paños de venta, deslió un fardo y entre el paño traía la imagen, y por el favor recibido, manifestando su agradecimiento, les donó la representación”.

Los primeros datos documentales sobre la presencia del Cristo de Chircales en su ermita se remontan al año 1609. En un inventario de la misma se recoge la existencia de “Un cuadro grande de un Crucificado, que tiene pintado dicho Cristo y dos imágenes”. En 1751, a solicitud del presbítero Basilio Fajardo, se doró el marco del cuadro y se pintó el reverso del mismo, que reproduce una “Exaltación de la Eucaristía”.

La primera cofradía no se fundó hasta el año 1834, siendo un grupo de diez familias, de la calle Sisease, las creadoras en agradecimiento por una epidemia de cólera que se desató en Valdepeñas en aquella época. Ello fue debido a que no hubo ninguna víctima en esta popular calle valdepeñera, cuyos vecinos se habían encomendado al Cristo de Chircales.

Por otro lado, la primera romería documentada que se celebró en el paraje de Chircales fue el 3 de mayo del año 1940. Desde entonces, los cultos en honor del Cristo los organiza la cofradía, que cada año se engrandece más. En la actualidad cuenta con más de quinientos afiliados.