Golpe maestro del Jaén Rugby femenino en Valladolid
Vence a El Salvador por 0-118 y se clasifica para las semifinales de la fase de ascenso a División de Honor B
El Jaén Rugby Femenino ha dado un golpe sobre la mesa en la fase de ascenso a División de Honor B. El conjunto jiennense selló su clasificación para semifinales tras una exhibición incontestable ante CR El Salvador Emerging, campeonas de Castilla y León, a las que arrolló con un marcador tan elocuente como histórico: 0-118. Un resultado que no deja lugar a dudas sobre el nivel competitivo de un equipo que ya mira de frente a su siguiente desafío: Gaztedi Neskak, representante del País Vasco.
El encuentro, disputado en los campos de Pepe Rojo, fue un monólogo jiennense de principio a fin. Desde la patada inicial, las andaluzas mostraron una intensidad y una ambición que desbordaron a su rival. Apenas habían transcurrido 66 segundos cuando Elena Teruel inauguraba el marcador tras un maul perfectamente ejecutado. Aquello no fue más que el inicio de un vendaval ofensivo y de una defensa asfixiante que impidió cualquier reacción local.
El partido tuvo dos mitades prácticamente calcadas, tanto en el desarrollo como en el marcador. El dominio territorial, la presión constante y la eficacia en ataque se tradujeron en una cascada de ensayos. Irene Honrubia, con varias carreras de largo recorrido, y Laura Jiménez, incisiva desde la zaga, castigaron sin piedad los costados del rival. Junto a ellas, Ana Camero también se sumó a la fiesta anotadora en una primera mitad que concluyó con un contundente 0-59.
Lejos de bajar el ritmo tras el descanso, el equipo dirigido por Nicolás Sanfilippo y Eduardo Liébanas mantuvo intacta su voracidad. En apenas un minuto de la reanudación, las jiennenses ya habían ampliado la ventaja, replicando el guion del inicio. Ni siquiera la inferioridad numérica durante diez minutos frenó su ímpetu: con una jugadora menos, lograron anotar tres ensayos más, demostrando una madurez competitiva notable.
El trabajo colectivo fue la gran clave del triunfo. Más allá de las actuaciones individuales, el bloque funcionó como una maquinaria perfectamente engrasada. La disciplina, la rotación de jugadoras —con 22 de las 23 convocadas participando— y la capacidad para mantener un ritmo alto hasta el último segundo terminaron por desfondar a un rival sin respuestas.
Los dos últimos ensayos, ya en los instantes finales, fueron el reflejo de un equipo que no negocia el esfuerzo. Con el pitido final, el mensaje quedó claro para el resto de aspirantes: el Jaén Rugby Femenino es un contendiente serio al ascenso.
Ahora, el siguiente capítulo se escribirá ante Gaztedi Neskak, que llega tras imponerse al CAU Valencia. Un rival de mayor exigencia, un contexto distinto y noventa minutos que medirán las verdaderas aspiraciones de las jiennenses. Pero si algo ha quedado demostrado en Valladolid es que este equipo no teme a nadie