Antonio Pérez lidera la exhibición del Barça rumbo a semifinales
Dos goles y una asistencia del jiennense en el último partido de cuartos de final de la Copa de España
Antonio Pérez Ortega volvió a demostrar por qué su nombre resuena con fuerza en el fútbol sala europeo. El cierre jiennense completó un partido total en los cuartos de final de la Copa de España: dos goles, una asistencia y un liderazgo incontestable sobre la pista para guiar al Barça hacia un triunfo rotundo ante el Manzanares (7-1). En una noche de autoridad colectiva, su figura -fue elegido el mejor jugador del partido- emergió como el faro que marcó el rumbo de un equipo que ya huele a momentos grandes. Esta noche, a las 21:30 horas, los azulgranas buscarán el pase a la final frente al Palma en el Palacio de los Deportes de Granada.
El Barça llega lanzado, en ese punto exacto de la temporada en el que los grandes equipos afinan su maquinaria para los títulos. La Copa de España parece activar un modo competitivo superior en los culés, que dejaron atrás cualquier duda con una exhibición coral. El equipo de Javi Rodríguez no tuvo piedad y firmó un 7-1 que refleja la diferencia actual entre ambos conjuntos. El Manzanares, voluntarioso pero falto de eficacia, lo intentó sin premio ante un rival que no concede.
El ambiente, teñido en gran parte de azulgrana, empujó desde el inicio. Sin embargo, el descaro manchego, basado en el uno contra uno y la búsqueda de segundas jugadas, no logró inquietar en exceso. El Barça, más pragmático, esperó su momento. Cuando decidió golpear, lo hizo con contundencia. Touré abrió el camino y Antonio lo ensanchó poco después. En cuestión de minutos, el partido cambió de temperatura y los culés se sintieron cómodos, dominadores, casi inevitables.
El golpe psicológico fue evidente. El Manzanares, atenazado por la magnitud del rival, fue perdiendo frescura, mientras el Barça crecía en confianza. La solidez defensiva y la claridad en ataque marcaron el guion hasta el descanso. Nada cambió tras la reanudación, más bien lo contrario. Pito y, otra vez, Antonio ampliaron la ventaja y convirtieron el encuentro en un ejercicio de control absoluto.