Visibilidad de la mujer a través de una coreografía en Peal de Becerro

La compañía de danza de Sara Cano aterriza este viernes a las 21:00 horas al teatro con su espectáculo “Al Son”

05 mar 2026 / 10:37 H.
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LA ENTREVISTA

La compañía de danza de Sara Cano aterriza este viernes a las 21:00 horas al teatro de Peal de Becerro con su espectáculo “Al Son”, una pieza creada por y para mujeres en la que la bailarina y coreógrafa homenajea y da visibilidad a aquellas a las que se les ha negado tener voz propia. Mujeres invisibles cuyo testimonio de vida ha sido diluido por el anonimato y a aquellas que consiguieron alcanzar sus sueños y, sin embargo, fueron borradas de la historia por su condición de mujer. También sirve de revulsivo para, juntas, tomar aliento y continuar avanzando.

—¿Qué inspiró la creación del espectáculo “Al Son”?

—Decidí llamar a lo que yo hago “Danza contemporánea de raíz”. Este espectáculo ahonda mucho en ello, en las raíces, en la presencia de lo femenino, en ese machismo ancestral que hemos vivido las mujeres y que está inmerso en el folklore. “Al Son” bebe mucho de ahí y está basado en cantes que se hacían cuando la gente se reunía y tocaba con lo que tenían en casa. También es reivindicativo y feminista, y quiere decir “vamos a bailar nuestra vida al son que marquemos nosotras, al nuestro propio ritmo y bajo nuestras directrices, y no a las que nos marcaban.

—¿Qué siente ante la presentación de este evento en un pueblo tan acogedor de Jaén?

—Estoy muy contenta de que mi trabajo se vea allí, en un pueblo en el que se programa bastante danza y cultura en general, y estoy contenta de que se puedan compartir esos sones y el discurso que contiene este espectáculo.

—¿Cómo prepara el montaje para un lugar con un ambiente tan cercano?

—Con cariño y dedicación ya sea un escenario grande o pequeño, porque cada uno tiene su parte especial y diferente. A la hora de la función, en un escenario más acogedor, más cercano, hay detalles que se perciben que en uno más grande se pierden. Además puedes ver al público, y se genera intimidad y cercanía.

—¿Qué hace especial esta pieza?

—Principalmente sale de un punto de vista muy personal, que es el mío, y en el que por suerte he tenido conmigo seis bailarinas de diferentes trayectorias y una forma de bailar y una presencia muy bonita que se han querido subir a este barco. Principalmente lo que hay es mucha emoción, una dramaturgia muy cuidada, con la idea de que al espectador le lleguen mensajes, sensaciones, sentimientos, emociones... hay mucho amor puesto aquí y además una reivindicación con un trasfondo poético.

—¿Cuál es ese mensaje?

—Subyace el mensaje de reivindicar el papel de la mujer en la sociedad, que aunque se ha ganado terreno, tenemos aún mucho por hacer. El espectáculo es una dedicatoria para esa mujer que en el pasado luchó por la igualdad.

Cultura
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