Una larga y sangrienta noche sacude “Juego de Tronos”

El tercer capítulo de la temporada deja una épica batalla que acaba en sorpresa

30 abr 2019 / 10:01 H.

Uno de los capítulos más esperados de la octava temporada de “Juego de Tronos” ya es una realidad. Tras dos episodios que sirvieron para situar la acción y lograr que muchos de los personajes principales se reencontraran, a la vez que se tejían algunas de las tramas a desarrollar hasta el final de la serie, una épica batalla reavivó la esencia de la ficción en sus anteriores entregas. Si todavía no ha visto el capítulo, dos cosas: no espere más para hacerlo, y, ojo, esta pieza puede contener spoilers de lo ocurrido.

El capítulo sucede en su totalidad durante la noche, es por ello que el color negro predomina en todo momento en pantalla, hasta el punto que en muchos momentos cuesta distinguir qué personaje está en escena. No es una elección baladí, pues la trama es sencilla: los Caminantes Blancos, bajo el mando del Rey de la Noche, atacan Poniente, que intenta resistir a estos temidos guerreros muertos.

Después de dos capítulos en los que ninguno de los personajes principales de la serie fallecía, lo cual es un sello de identidad de la ficción, todos los fans esperaban con ansias esta batalla, que se dejaba entrever sin ningún tipo de incógnita en la segunda entrega de esta temporada. Más de una hora de lucha en la que los Caminantes Blancos logran traspasar la barrera planteada por “los buenos” y comienza el enfrentamiento cuerpo a cuerpo.

La lucha de dragones, con los personajes principales a sus espaldas —Jon Nieve, Daenerys Targaryen y el Rey de la Noche—, dejó imágenes poco esperadas y el asalto de los Caminantes Blancos, muchos muertos en ambos bandos.

Reguero de muertes. Hemos visto el sacrificio de Jorah Mormont, una vez más protegiendo a Daenerys, como hizo durante casi toda su vida. Por otro lado, la última de la estirpe, Lyanna Mormont, muere matando al clavar un puñal en el ojo de un gigante que se desploma, no sin antes haberle ocasionado a la niña unas lesiones letales. El hecho de sacrificarse para salvar a otro fue una constante. Así ocurrió también Theon Greyjoy, que muere a manos del mismísimo Rey de la Noche tras haber sido el último de los guardaespaldas de Bran en pie. También muere para preservar otra vida Beric Dondarrion, que consigue llevar a Arya hasta un lugar seguro, pues la pequeña de los Stark tenía un papel más que protagonista en el devenir no solo del capítulo, sino de la temporada final de la serie.

Tras un final poco esperado, por como fue el resto del capítulo, la serie queda totalmente abierta.