Manuel Martín investiga la llegada de la pintura paisajística de Alcalá de Guadaíra a Argentina

El autor alcalaíno analiza la huella de varios artistas vinculados a la ciudad sevillana en salas y exposiciones de Buenos Aires

05 feb 2026 / 18:35 H.
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LA ENTREVISTA

El autor alcalaíno Manuel Martín Baeza se sumerge en un estudio de investigación sobre cómo la pintura paisajística de Alcalá de Guadaíra llegó a Buenos Aires y se difundió allí entre finales del siglo XIX y el siglo XX. Los paisajes de Alcalá de Guadaíra en Argentina analiza la huella de varios artistas vinculados a la ciudad sevillana en salas y exposiciones de Buenos Aires y rescata obras conservadas en colecciones argentinas mostrando cómo el paisaje de la ribera del Guadaíra fue una imagen muy apreciada por el coleccionismo porteño.

—¿Cómo llega la idea de investigar la presencia de los paisajes de Alcalá de Guadaíra en Argentina?

—Tras la adjudicación de una obra “Paisaje de Alcalá” en subasta pública. En el catálogo correspondiente indicaba su procedencia como colección particular argentina. Y así en repetidas ocasiones.

—¿Qué fue lo que más le sorprendió al descubrir la huella de artistas alcalareños en los salones de Buenos Aires?

—Los artistas no eran alcalareños. Lo que me sorprendió fue el gran número de pintores, y que cada uno presentaba varias obras en las exposiciones colectivas del paisaje de Alcalá. Otros artistas celebraron individualmente repetidas exposiciones y por regla general obtenían un gran éxito de ventas. Por ejemplo, Manuel García y Rodríguez, que celebró cuatro, todas en la sala Witcomb.

—¿Qué importancia personal y profesional tiene para usted este proyecto?

—Una importancia grandísima, por haber podido rescatar y dar a conocer en Alcalá de Guadaíra los paisajes existentes allí, en el país argentino, tan lejos y tan distinto al nuestro en aquella época.

—El libro rescata obras poco conocidas en colecciones argentinas, ¿cómo fue el proceso de localizarlas y documentarlas?

—La Fundación Espigas de Buenos Aires posee un fondo documental amplísimo para la historia del arte argentino. Permanecimos mi esposa y yo varios meses trabajando sólo para esto. Ojeamos innumerables catálogos de exposiciones de marchantes españoles: Artal, Bou y Pinelo. Estudiamos la actividad de las salas de subastas, principalmente Witcomb. Visitamos bibliotecas públicas y privadas, especialmente la Biblioteca Nacional, la del Museo de Bellas Artes, etc. Pudimos adquirir varios catálogos en el mercado viejo. Creo que no faltó un rincón donde buscar.

—¿Qué huella le gustaría dejar en la investigación sobre el arte de Andalucía?

—La figura del pintor y marchante José Pinelo Llull, que fue el personaje más valiente e importante de todo este trabajo tanto por sus repetidos viajes a América como la cantidad de obras que llevó, (varios miles).

Cultura
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