José Enrique Saez hace un intenso recorrido por los pilares de la vida

El autor de “Sin noticias del Cielo” presenta la obra en Villanueva del Arzobispo

21 ene 2026 / 18:30 H.
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LA ENTREVISTA

La intriga recorre todas las páginas de “Sin noticias del Cielo”, una obra que su autor José Enrique Sáez presentó los pasados días 15 y 16 de enero en Villanueva del Arzobispo y Úbeda, respectivamente. Aunque la historia ya recorrió municipios como Sabiote, Linares o las Navas de San Juan, entre otros, donde tuvo una gran acogida. Y es que “Sin noticias del Cielo” si es que hace un intenso recorrido en pilares fundamentales como la manipulación. En concreto, cómo influye la religión católica en muchas personas, los límites que impone en los modos de vida e incluso la dificultad de apreciar un camino diferente en el desarrollo personal. Así, José Enrique Sáez combina la trayectoria vital del protagonista con un viaje físico que, a lo largo de la obra, abre numerosos interrogantes que dejan a los lectores intrigados hasta el broche final de la historia.

—¿Qué puede encontrar el lector en su libro?

—Encuentra dos viajes. El primero se trata de un viaje físico que hace un hombre de mediana edad desde Málaga hasta Santander para coger un ferri desde esa ciudad hasta Portsmouth, en Inglaterra. Durante el trayecto cree que es perseguido por un coche, lo que le produce cierto nerviosismo, pero continúa hasta que llega al ferri. Y, a partir de ahí, comienza el segundo viaje, que se centra en gran parte de su vida. Esta parte comienza en su etapa universitaria en Granada y la historia inicia cuando conoce a un muchacho con el que asiste a las Novenas de la Inmaculada. A partir de ese momento comienzan a captar al protagonista dentro de una congregación religiosa cristiana católica, donde está durante unos 30 años, lo que da forma al grueso de la historia contada en “Sin noticias del Cielo”. Así, al final de la obra, y conociendo su modo de vida, se da respuesta al motivo del viaje desde Málaga hasta Portsmouth.

—¿Qué papel cumple el protagonista en la congregación religiosa?

—Es una especie de miembro de élite que hace cosas que muy poca gente está capacitada para realizar. Consiguió un puesto de confianza y, por ejemplo, adquiría obras de arte para la congregación, la cual era su único cliente. Evidentemente, las grandes obras de arte están relacionadas con lo religioso, como cuadros o esculturas de la Virgen o Cristo.

—¿Qué busca expresar con “Sin noticias del Cielo”?

—Dejo entrever cómo las religiones, en este caso la católica, aunque puede ser cualquiera, someten al individuo a una manipulación que, a veces, es bastante exhaustiva. También reflejo temas de introspección personal, es decir, cómo afectan los dogmas religiosos en la vida diaria de algunas personas, pues el protagonista incluso realiza voto de castidad. Una obediencia que persigue la finalidad de ir al Cielo y convertirse en santo. Sin embargo, en “Sin noticias del Cielo” expongo este tipo de ideas, pero no realizo ninguna reflexión porque creo que esa tarea debe hacerla el lector. Cada uno llegará a una reflexión distinta.

—¿El protagonista llega a realizar esa reflexión?

—Al final son unos treinta años en los que pertenece a la congregación. Nunca ocurrió nada, hasta que un día se produce un episodio muy impresionante, lo que le empuja a reflexionar sobre si está en el lugar correcto y si es lo mejor para su vida.

—¿Cuál diría que es el tema principal de la obra?

—No podría decir uno en específico, porque se abarca la manipulación y reflexión, pero también el uso que la religión hace del arte. De hecho, se recoge el cuadro “Como arena entre los dedos”, que representa cómo se escapa la vida en poco tiempo. Y también abarco la privación de la libertad.

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