“Como caminante que sueña”: Un recorrido por la ciudad de Heidelberg

Santiago Martín Arnedo estrena su sexto libro, en el que despliega una mirada íntima y lúcida

01 feb 2026 / 19:45 H.
Ver comentarios

LA ENTREVISTA

Santiago Martín Arnedo es profesor de Filología Alemana en la Universidad de Granada. También ejerció su profesión en durante algún tiempo en Valdepeñas de Jaén. Ha centrado su trabajo especialmente en la música, la literatura y el pensamiento del Romanticismo alemán. En “Como caminante que sueña”, Santiago Martín Arnedo despliega una mirada íntima y lúcida en la historia de un paseo por la ciudad de Heidelberg. Mientras su protagonista camina en solitario a orillas del río Neckar, el paisaje parece encarnar el reto que plantearon los artistas y pensadores de aquella época, informa Ana Lechuga.

—El título de su libro evoca la idea romántica del viajero soñador. ¿Qué representa para usted ese “caminante”?

—Es un tópico del romanticismo, que toma la metáfora del camino como representación de la vida. Acumular kilómetros y experiencias es la actitud del que va andando y el que convierte la vida en un continuo descubrimiento en el que todo es nuevo. Por eso los románticos llevan una vida tan intensa y apasionada, son seres que están siempre a la búsqueda. La figura del caminante es central, define una forma de vivir.

—Su especialidad es la filología Alemana. ¿Cómo se refleja esta formación en el libro?

—Si, claro. Este libro tiene algo original, y es que entremezcla diferentes perspectivas de una misma época. Tengo formación musical, y aparecen muchos compositores vistos desde la perspectiva interna de cómo componían o cómo se enfrentaban a sus ideas. De mi formación filosófica, aparecen pensadores y poetas.

—¿Qué espera que el lector experimente al recorrer estas páginas?

—He intentado que fuera un testimonio vivo de una experiencia, y que al lector le ilustre sobre cómo concibe su propia vida, que no sea mera erudición, sino de acercarse a una forma de vivir muy específica, muy intensa, y que en mi opinión, todavía tiene muchas cosas que decirnos.

—El Romanticismo tiene una mirada triste y nostálgica. ¿Se percibe también en el relato?

—Si, porque se hace mucho hincapié en la preferencia que tenían los románticos por la noche frente al día, por las tinieblas frente a la luz y por el sentimiento y la ilusión frente al análisis y la razón, el romántico se mueve siempre en un terreno difuso, incierto, y siempre tiene un deseo que nunca acaba de satisfacerse. El concepto de sombra es nuclear.

—¿Hay un mensaje, una enseñanza en este libro?

—El libro es un paseo, y según se va pasando por un sitio u otro, se va pensando sobre ideas del romanticismo. Al final queda un interrogante abierto, y más que dar un mensaje creo que sacude la conciencia y amplía el horizonte, abre nuevas perspectivas. Se trata más de incitar que de transmitir.

Cultura
set (1 = 1)