Los estudiantes cambian el bocata por torneos de ajedrez

El Instituto Cástulo promueve que sus alumnos disfruten aún más del deporte

27 ene 2020 / 16:29 H.
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Desde el año 2017, la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía propuso promocionar el ajedrez en los centros escolares mediante el programa AulaDjaque. Una iniciativa a la que se acogió el Instituto de Enseñanza Secundaria Cástulo, de la ciudad. Aunque ya hace tiempo que se realizan torneos de ajedrez en el centro, decidieron llevarlo más allá. Unos cuarenta alumnos de todos los cursos se apuntaron a la iniciativa, desde primero de ESO hasta segundo de Bachillerato. Algunos solo conocían algunos movimientos, mientras otros empezaron de cero. El profesor de Biología, Manuel Ábalos de la Haba, es el responsable de la coordinación de las actividades. El colectivo se ilusionó y, aunque no tenían tableros para todos, compraron más para cubrir las necesidades. La finalidad de la actividad era fomentar el ejercicio mental que requiere este deporte y el compañerismo entre el alumnado. Buscaron un aula que tuviera suficiente espacio, como era el laboratorio de Ciencias Naturales, y decidieron que el horario más adecuado sería durante el recreo y en las horas libres de los alumnos.

“Al principio era curioso ver algunas partidas. Unos intentaban no mover sus piezas para que el rival no se las comiera, a veces se encontraban los dos alfiles en la misma diagonal o los dos reyes en jaque a la vez, incluso se comían al rey contrario. Con el tiempo, fueron aprendiendo patrones de ajedrez como la coronación de peones, el enroque o la situación de rey ahogado, entre otras reglas”, afirman desde el centro. A pesar del horario lectivo intenso, de ocho y media de la mañana a tres de la tarde, alumnos y profesores siguen aprovechando los recreos para aprender a la vez que toman el desayuno. “No hay nada más gratificante que comerse un plátano mientras te enrocas o te comes una torre”, bromean. Cuando los chicos tienen alguna duda preguntan a los profesores, pero aprenden entre todos. En otras ocasiones, se les plantean problemas que tienen que resolver. Algunos alumnos acuden por curiosidad a ver las partidas y, al final, se animan a jugar. A veces, en la media hora de recreo, no les da tiempo a terminar las partidas, pero eso no es problema, ya que toman fotos de la posición de las piezas para luego seguir con ellas.

El centro ya está jugando el quinto torneo, incluso se ha cambiado el sistema de juego para que se asemeje más al de las competiciones oficiales y se han creado dos categorías, Sub14 y Sub18. La mayor satisfacción de los profesores es ver cómo sigue aumentando la afición año tras año. Incluso los más pequeños se animan, que serán los que continúen con la actividad en los próximos años. También es muy estimulante percatarse de que los chicos van progresando en el juego poco a poco. Una iniciativa que fomenta las relaciones entre alumnos y que agudiza el ingenio. La estrategia necesaria para jugar una partida les hace aprender y conocer diferentes aspectos. El centro espera seguir con la misma línea en los próximos años.


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