La “zona cero” sigue acotada para garantizar la seguridad

El jefe de Bomberos descarta la lluvia como causa del desplome

16 mar 2018 / 09:04 H.

A pesar de que los informes técnicos municipales concluyeron que los muros que quedan en pie del Mercado de Abastos de Santiago están en condiciones para ser rehabilitados y no revisten peligro, el perímetro de la zona afectada continúa acordonado por motivos de seguridad. Así, tal y como confirmó el jefe del cuerpo de Bomberos, Jesús Padilla, aunque “la fachada principal del edificio presenta algunas fisuras, no reviste peligro”. “Hemos tomado las medidas de seguridad para que nadie pueda acercarse, y se realizó el radio para su delimitación”, añadió el responsable sobre unas medidas que se realizaron de cara a las demoliciones que se produjeron en algunas partes del edificio, al desescombro de la zona y a la retirada de la cubierta, que cayó sobre los puestos del mercado. En este sentido, aún continúan retirando escombros de las inmediaciones del edificio y la zona continúa acordonada para evitar que se acerquen los curiosos y prevenir en materia de seguridad.

Tras unos días de calma, los Bomberos descartan la lluvia como causa del desplome del Mercado de Abastos, aunque apuntan al fuerte viento como principal motivo. “La pequeña tormenta trajo una cantidad de aire que afectó a los dos edificios que han presentado una ruina más importante”, aseguró Padilla haciendo referencia al Mercado de Abastos de Santiago y a la Torre Jaén, donde “el revestimiento de ladrillo de dos viviendas se vino abajo” como consecuencia del temporal. Así, el responsable de los Bomberos detalló cómo se produjo la caída de la techumbre del mercado. “Ha sido un empuje lateral debido al fuerte viento, lo que ha provocado que colapse la cubierta afectando a uno de los laterales del edificio”, explicó el jefe, al mismo tiempo que destacó: “La provincia se encontraba en alerta naranja, por lo que estamos hablando de vientos que pueden llegar a viajar a entre 50 y 70 kilómetros por hora, una velocidad importante y a tener en cuenta”. “Eso ha sido el detonante de lo que ocurrió”, concluyó. En esta misma línea, Padilla descartó a la lluvia como agente participante en el derrumbe del Mercado de Abastos. “No cayó mucha agua, de hecho no tuvimos ninguna intervención para achicar agua. Normalmente, cuando llueve bastante y hay precipitaciones fuertes, solemos intervenir para evacuar agua, pero no tuvimos ninguna llamada por ese motivo”, aclaró el jefe del cuerpo.

Con respecto al operativo desplegado, el responsable señaló que desde que recibieron la primera llamada, a eso de las 15:30 horas, “se activó el sistema de localización, se puso en marcha el operativo y se alertó a algunos compañeros que estaban fuera de servicio”. “En total participaron unas 20 personas y 6 vehículos, que atendieron principalmente a los dos edificios”, subrayó Padilla, al mismo tiempo que califica de “incertidumbre” el sentimiento que se respiró en el cuerpo de Bomberos por las “duras imágenes y lo aparatoso del accidente”. En esta misma línea, aseguró que se adoptaron las medidas de seguridad necesarias, que aún permanecen vigentes, para desescombrar la zona. “Afortunadamente no tenemos que lamentar nada más que daños materiales”, incidió Padilla sobre una situación que supone toda una “victoria y una suerte”. Además, resaltó que, aparte de atender a lo ocurrido tanto en el Mercado de Abastos de Santiago como en la Torre Jaén, los Bomberos recibieron más de 40 llamadas alertando de otras incidencias que “no dejaban de ser un riesgo importante”.