Ellas tampoco lucieron en la calle en una semana inusual
Las imágenes de la Virgen suponen un riquísimo patrimonio cultural
Protagonistas de la Semana Santa. Las imágenes marianas no pasan desapercibidas entre los linarenses. Cada una de ellas tiene una especial historia y un especial significado. De ahí la devoción que se profesa desde las diferentes hermandades. La primera en salir, el Domingo de Ramos, fue Nuestra Señora de la Alegría. Como su nombre indica, es la más risueña. Sus costaleras se esmeraron en hacer una baile suave en el primer día de la semana mayor. Siguió, desde la Hermandad de la Santa Cena, Nuestra Señora de la Paz. Ambas fueron talladas por Luis Álvarez Duarte, quien dejó un gran patrimonio artístico antes de su fallecimiento. De la Oración en el Huerto, Nuestra Señora de Gracia. Ya el Lunes Santo se pudo disfrutar a la que en su origen fue María Magdalena la antigua hermandad de la Sentencia. Pero si se habla de imágenes históricas, una de las más antiguas de Linares es la que hizo su salida el Martes Santo, María Santísima de la Salud. Una imagen a la que todos veneran cuando presentan algún problema en este sentido. La Hermandad de la Vera Cruz la adquirió y restauró, conociendo después que su talla data del Siglo XVI. El Miércoles Santo llegó el turno de una imagen más joven, Nuestra Señora de la Consolación. Obra de Mario Castellano Marchal para la Hermandad de los Estudiantes, se caracteriza por su giro de cabeza y su fino rostro. El Jueves Santo efectuaron su recorrido la Virgen de los Dolores (Rescate), la del Rosario (Prendimiento) y la de la Amargura (Columna). Dos de ellas también son obras de Álvarez Duarte, mientras que la del Rosario es originaria también de la antigua Sentencia.
Nuestra Señora del Mayor Dolor, también de las más veneradas por los ciudadanos, acompañó al Nazareno de Linares. Otra de desconocida autoría, pero restaurada por Álvarez Duarte es la Esperanza (Expiración). De principios de los año 90 del siglo XX, Nuestra Señora de las Penas (Descendimiento), tallada por José Ajenjo. Al Santo Entierro pertenece Nuestra Señora de los Dolores en su Soledad. Con las manos entrelazadas y el rostro cabizbajo observa a su hijo ya fallecido. Pero la alegría vuelve al rostro de la Virgen. La Señora del Amor Hermoso finaliza la Semana Santa el Domingo de Resurrección. Una sonrisa se proyecta en esta imagen, muy querida en el Barrio de Santa Bárbara, donde se encuentra. Nunca un linarense podría elegir a una de ellas, por la fe que se les tiene a todas.