URGENTE

La constancia tiene premio

Sergio Cruz es un joven de Baeza que lleva desde finales de 2017 cursando un doctorado en la ciudad de Pisa a la que llegó sin apenas conocer el idioma, pero cuya experiencia define como una de sus “mayores aventuras”
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21/07/2019

De monumento a monumento. Sergio Cruz Blázquez es un joven de 24 años que nació en una de las ciudades más bellas de la tierra del verde olivar, Baeza. Allí pasó sus primeros años, pero al cumplir la mayoría de edad dejó su querida tierra para partir a otra de gran encanto, Granada. En el antiguo reino morisco se formó como matemático y lo completó con un máster. Una vez terminada la formación, Cruz tenía ganas de más y decidió cursar un doctorado para lo que solicitó varias becas en España. En un primer momento parecía que la suerte no estaba de su lado hasta que en su camino se cruzó un profesor que formaba parte del grupo de investigación al que pertenecía en Granada. Fue cuando solicitó una serie de ayudas para estudiar en Italia y, para su sorpresa, le concedieron una de las mejores, la beca Marie Curie, allá por 2017. Con su maleta y el mayor de los miedos al no saber que se iba a encontrar aterrizó en Pisa, otra encantadora ciudad, para estudiar en Scuola Normale. Desde entonces vive entre la ciudad y Granada, siempre con Baeza presente en su corazón.

“Los primeros pasos fueron un poco para adaptarme, para lo que me ayudaron mis padres. Al principio tenía mucho miedo porque era la primera vez que me iba a vivir lejos y desconocía completamente el idioma”, relata este joven, aunque reconoce que los compañeros de universidad y más tarde los de piso se portaron sumamente bien con él, por lo que se siente “muy afortunado”. En su día a día asegura sentirse como en casa pues la vida en Pisa es “bastante similar a la del sur de España”, algo que se une al espíritu universitario de Pisa, lo que la convierte en un “lugar agradable”. Sin embargo, ha tenido que adaptarse a algunas diferencias, como el horario de las comidas. “En Italia se come a las doce de la mañana y se cena sobre las siete de la tarde, también se suele comer con un primer plato de pasto o de arroz, aunque eso me encanta”, manifiesta. Asimismo, también ha protagonizado algún que otro tópico español, como que sus compañeros esperaran a un joven fiestero y que contara chistes. Como lo mejor de vivir fuera destaca la comida y la gente con la que se ha encontrado a lo largo del camino. En el aspecto negativo, sin duda, el tener lejos a la familia y los amigos.

Tras varios años en la ciudad realiza un balance de lo más positivo. “Llegé con mucho miedo, pero en cuanto me acostumbré al estilo de vida me ha ido sumamente bien. He aprendido mucho y ha tenido la oportunidad e viajar a muchos lugares de Italia” resume Cruz. Es por ello que no descarta intentarlo en otros países, aunque entre sus planes cuenta con pasar un pequeña estancia en Canadá, dentro del doctorado que estudia en la actualidad. Sobre la posibilidad de regresar a Jaén, si bien es consciente de que las oportunidades laborales son más limitadas, no lo descarta. “A mi me encanta mi tierra por lo que no si encontrara una buena oportunidad no dudaría en quedarme en casa”, relata el joven.

Sergio Cruz Blázquez es un joven admirable, un espejo para aquellos que están apunto de comenzar su formación profesional, un ejemplo de constancia. Para todos aquellos que dudan de si probar fortuna lejos de la patria, el baezano tiene un mensaje: “A todos los jóvenes los animaría a probar fuera de su tierra por un tiempo, especialmente si se dedican a las matemáticas pues antes se trabajada de forma más individual, cada uno en su despacho, mientras que ahora todo es mucho más internacional y se comparten horas de trabajo con otras personas de las que se aprende mucho”. Una forma de comprobar que la Loma es una cuna de talento, con ejemplos como el de Sergio Cruz, cuyas ganas de superarse lo llevaron hasta la ciudad italiana.

Baeza, muy presente

Para Cruz salir fuera de España ha supuesto todo un descubrimiento, pues ha perdido el miedo a explorar nuevos territorios y superar retos que no tenía previstos. Es por ello que aconseja a todos los jóvenes que lo intenten, especialmente si estudian matemáticas, ya que lo considera “necesario”. Eso no quita que su tierra siempre esté presente y no descarte regresar algún día. “Volver a Jaén no está entre sus primeras opciones, pero me gusta mucho mi tierra, es donde más cómodo estoy y donde está la gente a la que más quiero, por lo que tengo claro que si en el futuro encontrara una buena oportunidad laboral que se adapte a mis objetivos volvería, pues como en casa en ningún sitio”, sentencia este baezano enamorado de las bellas calles de su ciudad, del encanto de su gente, algunos con la valentía de marcharse en busca de un gran porvenir.

recuerdos especiales

Estar fuera de casa tiene grandes beneficios. Entre ellos, destaca la experiencia profesional, conocer nuevas culturas o personas interesantes, algunas de ellas con las que se pueden protagonizas divertidas anécdotas que más tarde pasarán al recuerdo. Una de ellas es la que vivió Sergio Cruz con uno de sus compañeros de trabajo en la universidad, donde cursa el doctorado. El joven acabó rendido por los encantos del baezano lo que los llevó a protagonizar curiosas situaciones. “Es una de las anécdotas más características que me han ocurrido desde que llegue a la ciudad”, confiesa este joven. También ha tenido que romper tópicos, tales como que los españoles cuentan chistes continuamente o que son personas fiesteras a las que les gusta poco trabajar. Historias que actualmente recuerda entre risas sobre sus primeros meses en la ciudad.

Las matemáticas, del reto imposible y temido , a la carrera demandada por muchos
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La carrera de Matemáticas se convierte en una de las más demandadas en plena era tecnológica. Son muchos los jóvenes que apuestan por formarse en la que ha sido siempre una de las más temidas por los jóvenes que llegaban a la universidad dispuestos a labrarse un futuro. Este cambio ha provocado que la titulación exija la mayor nota de acceso y tiene una empleabilidad del 100% en la sociedad de Internet y la inteligencia artificial. Cada curso ingresan 3.000 estudiantes. Un panorama que ha cambiado mucho debido a la gran empleabilidad de estas formaciones por lo que si hace diez años pasar por una clase en esta facultad era ver muchos huecos en blanco, ahora los profesores tendrán que lidiar con muchos más alumnos dispuestos a triunfar en el sector. De entre todos ellos, surgen ejemplos como el de Sergio Cruz, un baezano que ama su profesión y que lo ha llevado a realizar una amplia formación con parada en otros países, así como a formar parte de varios equipos de investigación. Un joven del que pueden presumir sus paisanos.

dOS HERMANOS Y VARIOS DESTINOS
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Una de las mejores cosas de tener un familiar fuera es poder visitarlo. Es lo que hizo Juanma, hermano de Sergio en la Semana Santa del año pasado. Una visita que aprovecharon para viajar y conocer varias zonas, tales como Venecia, Lucca, Castiglioncello, Siena o Livorno, en una estancia especial para ambos.

amigos que marcan épocas y la vida
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Se trata de una de las imágenes a las que más cariño tiene el baezano. Se trata de la celebración del 24 cumpleaños de Cruz, el pasado mes de noviembre, que pasó en la ciudad italiana. Junto a él aparecen Luigi y Floriana, sus compañeros de piso. Un día especial que pasó con amigos que ese día se convirtieron en familia.

retratos con fondos que lo dicen todo
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La Piazza dei Miracoli alberga algunos de los monumentos más emblemáticos de Pisa: la Torre inclinada el Baptisterio, la Catedral y el Camposanto. El joven aprovechó el espectacular fondo para hacerse una fotografías con sus compañeros de piso del primer año en el lugar, Luigi y Floriana y Jacopo.

muchas horas en busca de un sueño
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Junto a Sergio Cruz, aparece el Profesor David Tewodrose, de la Universidad de Cergy-Pontoise, en Francia. Ambos coincidieron el primer año en la Scuola Normale y se hicieron grandes amigos. Este año lo invitó a participar en el seminario de jóvenes investigadores que organiza en su universidad.