Una sentida despedida a Miguel Ángel López Barea
El empresario ejerció durante cuatro años como presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Jaén
Una triste pérdida para el sector empresarial y oleícola de la provincia. Eso es lo que supone el fallecimiento, el pasado miércoles, de Miguel Ángel López Barea, que entre sus últimos trabajos destaca el impulso del grupo Aires de Jaén / Finca los Badenes, que cofundó.
“Durante su trayectoria, fue un firme impulsor del proyecto familiar y desarrolló una importante labor integradora”, explican sus familiares. Miguel Ángel López Barea ostentó, entre otros cargos, el de presidente de la Cámara de Comercio de Jaén tras más de cincuenta años de trayectoria empresarial. Según reconoció hace tiempo el que fue su sucesor al frente de la institución cameral, Ángel Martínez Villén, durante los cuatro años que se prolongó su mandato —entre 2002 y 2006— propició un salto de calidad en el órgano. De hecho, de los logros alcanzados durante este tiempo destacó el impulso que dio al Vivero de Empresas o la apertura de la institución al resto de la sociedad. Entre otros reconocimientos obtenidos a lo largo de su trayectoria, recibió la Medalla de Oro de la Orden de las Cámaras de Comercio.
Además, desarrolló una importante labor impulsora del sector oleícola, que ejerció desde su cargo como presidente de la Asociación Provincial de Productores de aceite de oliva (Aproliva) y de la Unión de Organizaciones de Productores de aceite del preciado “oro líquido” (Unaproliva). Durante muchos años también estuvo como consejero de la Caja Rural de Jaén.
Entre los últimos proyectos en los que trabajó destaca el impulso del grupo Aires de Jaén, situado en pleno corazón del olivar jiennense, y que nació con una clara vocación exportadora, con el objetivo de dar a conocer el aceite de oliva virgen extra en todo el mundo. En la actualidad, y desde hace unos años, ya han tomado el relevo las nuevas generaciones que, reconocen, en todo momento han contado con su apoyo profesional y consejo basado en su amplia experiencia en los sectores empresarial y agrícola para la toma de diferentes decisiones de calado para el núcleo familiar. “Sus hijos y nietos, que hoy se encuentran en la empresa, seguirán con su legado y con el buen hacer que ha marcado desde sus inicios su trayectoria empresarial”, apuntan sus familiares, que no ocultan el dolor y sentimiento por tan sensible pérdida.