Una radiografía demoledora de la violencia de género en Jaén

Casi se triplica el número de casos registrados en el Sistema Viogén en los últimos doce años en la provincia

09 mar 2025 / 06:00 H.
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Aunque hay datos que estremecen, son esenciales para entender la magnitud de una lacra social como es la violencia de género. Las cifras y las estadísticas sobre esta cuestión no solo reflejan la dureza de una realidad que no puede ser ignorada, sino que sirven de espejo para la urgencia de una acción por parte de toda la sociedad. Sin ir más lejos, en 2024, se registraron en Jaén un total de 11.678 casos en el Sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de Género (Viogén), según los último datos del Ministerio del Interior. Al cerrar el año, 1.802 de estos expedientes aún seguían en activo y con seguimiento policial en la provincia, y otros 32 casos se encontraban sometidos a una fase temporal de seguimiento especial antes de su inactivación definitiva.

La cifra de casos registrados durante el año pasado es casi tres veces mayor que la detectada en 2013, cuando comenzaron los informes en el Sistema Viogén. En concreto, hace doce años, se contabilizaron 4.780 casos en total. Este incremento no debe indicar necesariamente un aumento de la violencia hacia las mujeres, sino un reflejo del crecimiento de denuncias por parte de las víctimas, propiciado por un mayor acceso a los recursos y visibilización de la problemática. “Cada vez hay más conciencia. El caso de Jennifer Hermoso, por ejemplo, era imposible que hace unos años tuviese esa repercusión, que esa denuncia fuese aceptada y no motivada por la burla”, atestigua a Diario JAÉN Juana Peragón, representante de la Asamblea de Mujeres Feministas 8-M Jaén.

Desde que se tienen registros en 2003, y hasta el 31 de enero de 2025, en España fueron asesinadas 1.295 mujeres a manos de sus parejas o exparejas. Según los boletines del Ministerio de Igualdad, en ese tiempo 20 mujeres fueron asesinadas por violencia de género en Jaén, todas ellas con nombres y apellidos, y una vida por delante. Es el caso de María Rosa Gómez, asesinada a tiros por su marido en 2023 en Villanueva del Arzobispo, o Alicia Rodríguez, atropellada mortalmente por su pareja en 2021 en Marmolejo.

Una radiografía demoledora de la violencia de género en Jaén

La denuncia es el último botón que pulsa una mujer ante una situación que se vuelve insostenible y para la que no ve otra salida. Y aunque la violencia machista no entiende de edades, e incluso se da cada vez más en los estratos jóvenes, las cifras atestiguan que las víctimas suelen ser mujeres mayores de treinta años. Por ejemplo, de los 11.678 casos registrados en Viogén el año pasado, 4.828 correspondían a mujeres de entre 31 a 45 años, y otros 4.386 fueron de féminas con edades comprendidas entre los 46 y los 64 años. “De media, pasan más de diez años hasta que la mujer denuncia, eso es un tercio de tu vida aguantando. Siendo la víctima, es ella la que tiene que salir huyendo, dejar su entorno, incluso borrar su número de teléfono para que no pueda localizarla”, comparte Peragón, a la vez que critica “una intolerancia machista muy fuerte”: “Es el agresor al que deberían hacerle ascos en el gimnasio, o en el bar, el que no pueda asistir a un evento deportivo porque lo mirasen mal. Y no es así”, sentencia.

La realidad es que, en el proceso, las mujeres se ven expuestas a severos riesgos y llegan a considerar que las medidas disponibles no son suficientes para ofrecer protección efectiva. La representante de Feministas 8-M valora positivamente los logros en legislación, pero sostiene que “luego no hay recursos para aplicarlos”. “Se dispuso por ley una gran cantidad de dinero para los centros de atención 24 horas a las víctimas de violencia sexual. En Jaén, vemos que lo que hay es una caravana que es bastante indigna, en la que dudamos que se empeñaron esos millones de euros que nos corresponden”, sostiene Peragón.

Desde el ámbito judicial, se plantea una interpretación diferente. “Existen numerosos recursos asistenciales, policiales y judiciales para ayudar a la víctima a salir del círculo de la violencia, y ese es el mensaje que hay que ofrecer: la necesariedad de denunciar a fin de poner en marcha la maquinaria judicial para protegerla”, manifiesta Isabel María Moreno, Magistrada titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Jaén.

El teléfono 016 sigue siendo un mecanismo esencial para las víctimas de violencia de género. Tan solo en diciembre de 2024, se registraron 47 llamadas en la provincia, el 83% provenientes de víctimas directas. Sin embargo, muchas mujeres siguen sin tener el valor para denunciar ellas en primera instancia. “Se pueden presentar casos en que la víctima no quiere presentar denuncia contra su agresor o no quiere declarar contra él. Aún así, si de los hechos se tuvo conocimiento por vía directa y existen testigos de cargo, se van a poder adoptar medidas de protección para la víctima, aunque ella no quiera”, afirma Moreno.

Los datos aquí presentados son un reflejo de una realidad que no puede ser ignorada. A pesar del progreso en protocolos y recursos, sigue siendo una problemática con la que conviven miles de mujeres en la provincia. Aún queda un largo camino por recorrer para erradicar una lacra más que latente. “Es un momento decisivo, o seguimos hacia adelante o retrocedemos otra vez donde nos quieren en ciertos sectores, detrás de ellos esperando”, concluye Peragón.

Isabel María Moreno Almagro, magistrada titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Jaén: “Estamos colapsados por el aumento de las denuncias”

—En muchos casos, las víctimas denuncian y luego se retractan por miedo. ¿Cómo se manejan estas situaciones?

—Pueden darse casos en los que la víctima, a pesar de haber denunciado ante la Policía, en sede judicial quiere acogerse a la dispensa legal a no declarar contra su pareja o cónyuge. Aún así, el procedimiento puede seguir adelante si existen otros elementos periféricos directos contra el agresor, al tratarse de delitos que se persiguen de oficio.

—¿Se enfrenta la judicatura a dificultades para hacer cumplir las órdenes de alejamiento u otras medidas cautelares?

—Su desatención por parte del investigado podría incurrir en un delito de quebrantamiento de medida cautelar, que a su vez puede implicar agravar las medidas ya adoptadas. Ello, sin perjuicio, de la imposición de las medidas de control telemático para supervisar el cumplimiento de las órdenes de alejamiento que alerta a la víctima cuando el victimario se acerca. Es eficaz y así lo demuestran los datos.

—¿Se podrían agilizar los procedimientos para la víctima?

—Todos los Juzgados de Violencia sobre la Mujer y los Juzgados de lo Penal con competencia exclusiva en esta materia estamos colapsados por el aumento de las denuncias. A partir de octubre, además vamos a asumir nuevas competencias en delitos de violencia sexual que van a sobrecargar aún más estos juzgados. Las medida necesaria es la creación de más juzgados especializados para atender debidamente y eficazmente a las víctimas.

—¿Hay suficiente formación en perspectiva de género en el ámbito judicial para estos casos?

—Sí, a través de los cursos que ofrece el Servicio de Formación del Consejo General del Poder Judicial, pero es voluntaria. No obstante, los magistrados que estamos en este tipo de órganos estamos advirtiendo de la necesidad de poner en marcha de manera inmediata la especialidad de la violencia de género mediante la reforma del Reglamento de la Carrera Judicial.

—¿Propondría algún cambio legislativo para mejorar la protección de las víctimas?

—Hay un exceso de legislación en la materia. Yo exigiría la dotación de más medios personales y materiales a los Juzgados para que podamos abordar nuestras competencias con eficacia y rapidez.

Jaén