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martes, 20 agosto 2019
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URGENTE
  • PESQUISAS. La Policía Judicial de la Comandancia de Jaén investigó la denuncia.
    PESQUISAS. La Policía Judicial de la Comandancia de Jaén investigó la denuncia.

Cuatro adolescentes de un pequeño municipio de la comarca de La Loma tendrán que sentarse en el banquillo del Juzgado de Menores de Jaén. Están acusados de violar en grupo a una chica de tan solo 14 años, a la que, al parecer, llevaron mediante engaños hasta un olivar del pueblo para agredirla sexualmente entre todos. Presuntamente, actuaron como “una manada”, en clara referencia al mediático caso de la supuesta violación de una chica durante las fiestas de San Fermín del año 2016 y que todavía está a la espera de sentencia. Para cada uno de los menores jiennenses, el Ministerio Público reclama ocho años de internamiento en régimen cerrado en un centro y cinco años más de libertad vigilada cuando salgan a la calle.

Esta causa guarda indudables similitudes con el juicio a los cinco jóvenes sevillanos que están en prisión desde hace 20 meses, acusados de forzar a una joven madrileña en un portal de Pamplona. Las diferencias también son evidentes: la más notable es que los cuatro acusados jiennenses eran todos menores de edad. Cuando se produjeron los hechos, el 7 de febrero de 2017, dos tenían 16 años y los otros dos, 17. Tampoco hay constancia de que los chicos grabaran la supuesta violación.

Lo que sí es idéntico es su estrategia de defensa. Hasta ahora, los adolescentes de este municipio de La Loma han reconocido que mantuvieron relaciones sexuales con la víctima, pero que fueron consentidas y “por separado”.

El relato de la Fiscalía de Menores, basado en el relato de la víctima, es escalofriante. Explica que la chica había quedado con uno de los procesados en la casa de un amigo. Aclara que, desde ahí, se fueron a una cercana zona de olivar “para liarse” y añade que él le propuso mantener relaciones sexuales. Ella se negó, según siempre su versión de los hechos. En ese momento, el chico se levantó e hizo una especie de señal. Fue entonces cuando, al parecer, llegaron los otros tres menores que estaban escondidos en la zona. La denunciante relató que los jóvenes se le echaron encima, que empezaron a empujarla para que se agachara y que todos se bajaron los pantalones. Presuntamente, uno de ellos le introdujo el pene en la boca y la obligó a realizarle una felación. A continuación, procedió de la misma forma otro de los chicos, mientras los demás “se reían” y le proferían “insultos”. Por último la joven acusó a los otros dos implicados de obligarla a masturbarlos y que, incluso, le mancharon el abrigo que llevaba puesto. Según su versión, cuando los cuatro terminaron, se marcharon corriendo del lugar y la dejaron sola.

La adolescente presentó la denuncia cuatro días más tarde, en concreto el 12 de febrero. Dijo que lo hizo cuando le llegaron rumores de que los cuatro implicados habían contado que ella había estado con todos y que no se había atrevido a ir antes a la Guardia Civil porque les tenía “miedo”. La Fiscalía tomó declaración a la adolescente y la juez de Menores, María Teresa Carrasco, impuso una orden de alejamiento con respecto a los cuatro jóvenes, a raíz de recibir una segunda denuncia por unas supuestas amenazas de muerte.

El siguiente paso fue interrogar a los procesados. Todos negaron la versión ofrecida por la chica. En principio, reconocieron haber mantenido relaciones sexuales con ella, pero siempre consentidas y por separado. En este sentido, rechazaron haberla forzado. Las fuentes consultadas explican que la Guardia Civil halló restos de ADN de tres de los implicados en las prendas de la víctima. El Ministerio Público sostiene que hubo violación en grupo y, por ello, pide que los cuatro acusados sean internados durante 8 años.