Si pregunta por el nombre de Juan Antonio Castro Hidalgo en el barrio de La Glorieta, quizá nadie sabrá a quién busca. Pero si por el contrario hace referencia a Nono DJ, le faltarán manos para recoger todos los elogios que hacia él se desprenden. Porque el disyóquey no solo es conocido en las calles que lo vieron crecer, si no que también es aclamado y querido a partes iguales por sus vecinos, los mismos a los que dedicó con el corazón un pregón cargado de emociones y recuerdos y en el que el eje vertebrador se resume con una palabra: familia.
La temporada de verbenas se inició en la capital con la más tempranera de todas, la del barrio sureño de La Glorieta. Las fiestas en honor del Cristo de Charcales, o como se lo conoce a ras de acera, el “Cristo del Arroz”, aglutinó en el primer día de celebraciones a decenas de vecinos, además de alguno que llegó de los barrios aledaños. La Asociación Vecinal “La Gloria”, con su presidenta Lola Rivilla a la cabeza, se encargó de organizar tres días de fiesta que se iniciaron oficialmente con el pregón de Nono DJ, un “monólogo” que representó una “noticia enorme” para el protagonista. “Me hacía mucha ilusión pronunciarlo, porque además, como soy técnico de sonido, estoy acostumbrado a escucharlos”, explicó Cabrera tras las palabras dedicadas a un público entregado.
“Mi pregón ha sido un buen hacer a mis abuelos, a mis titos, a mi infancia en general, porque es lo que tiene el barrio, porque cuando te crías aquí, aunque te vayas, sigues siendo del barrio”, se sinceró Nono DJ, quien se siente de La Glorieta “más que nadie”. Y ese cariño fue recíproco, pues el más madrugador consiguió ver en primera fila al protagonista de la tarde, llenándose el improvisado auditorio al aire libre hasta la bandera. Tras la sonora y merecida ovación, la fiesta siguió con la actuación de la Escuela Flamenca de la asociación, bajo la dirección de Carlos Santiago. No será la última vez que Nono DJ se suba al escenario durante este fin de semana, pues para la jornada de hoy tiene programado deleitar a sus convecinos con la mejor música durante el “tardeo”, una cita que será preludio a la mañana del domingo, cuando el barrio entero pasee por sus calles al Santo Cristo de Charcales.