Tres embarazos en marcha gracias a la donación de óvulos

La Unidad de Reproducción Asistida recibe a seis jiennenses, la mayoría estudiantes de Enfermería con un espíritu altruista

14 abr 2016 / 12:00 H.

Cuando la angustia de no poder concebir una nueva vida supera a muchas mujeres o parejas, a veces, hay una única solución: utilizar el óvulo de otra mujer. Esta técnica de reproducción asistida, que lleva en marcha en el Complejo Hospitalario de Jaén desde 2013, es el mayor regalo que encontraron tres mujeres, que esperan, con ilusión, ver a sus retoños. Las futuras mamás están de 35, de 24 y de 17 semanas. Detrás de estas familias se encuentran otras mujeres, cuyas células fueron el fuego que prendió la mecha de la gestación. Se trata de unas donantes de óvulos que se sometieron a un proceso de control previo para que los especialistas de la Unidad de Reproducción Asistida del Hospital le extrajeran uno de sus mejores óvulos.

Según explica Vicente Maldonado, jefe de la Unidad de Reproducción Asistida, el año pasado contaron con seis donantes, de las que cuatro completaron el proceso. “Finalmente, los óvulos sirvieron a seis mujeres, pero solo tres quedaron embarazadas”, indica Maldonado. En este sentido, el experto reconoce que para la donación de células reproductoras, hay menos mujeres. “Se debe a que cuesta más trabajo de extraer el óvulo, porque es más doloroso que en el caso de los hombres, que es por masturbación. Para las mujeres hay que anestesiarlas localmente”, explica. No obstante, Vicente Maldonado recuerda que el exhaustivo proceso permite a las donantes contar con un control de su salud sexual. “No tiene riesgos y es un proceso seguro”, dice.

Aunque, por ley, no se puede pagar a las donantes, ya que acuden de manera voluntaria y altruista, Maldonado añade que hay una compensación de entre 600 y 1.000 euros, en concepto de las molestias ocasionadas durante todo el trámite. En cuanto al perfil de las seis donantes que acudieron al Complejo Hospitalario en 2015, Vicente Maldonado indica que la mayoría son estudiantes universitarias, excepto una, que es ama de casa. “Tienen menos de 28 años, por lo que cumplen el requisito de la edad, ya que no pueden tener más de 35. Además, son de la provincia de Jaén”, cuenta.

La protección de los datos de las donantes es tal que, según la norma, no se puede comunicar la procedencia del óvulo salvo orden judicial. “Nunca ha pasado en España. Y si hubiera que revelar a la mujer sería por cuestión de enfermedad”, apunta. Dentro de un espíritu de altruismo y por vocación de ayudar a los demás, Maldonado cuenta que las donantes suelen ser estudiantes de Enfermería y también donantes de sangre. “Son muchachas que saben que, con algo que les sobra, pueden ayudar a otros a tener descendencia”, recuerda el jefe de la Unidad de Reproducción Asistida.

Uno de los puntos de la normativa es que la donante debe tener el fenotipo (aspecto físico) lo más parecido a la receptora. “En nuestros casos pertenecían a la raza caucásica mediterránea”, dice Maldonado, quien recuerda que, por otra parte, el hospital está inmerso en un proyecto de investigación con las donantes, para realizarles un estudio psicológico.