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Tal día como hoy, en 2011, publicábamos: Aparece sana y salva en la Comisaría la joven desaparecida en Jaén tras cuatro días de búsqueda

05-08-2026 / 17:47

La menor declara que se marchó de forma voluntaria y la Policía descarta, por el momento, detenciones o retención ilegal

Tal y como publicó este periódico hace quince años, el 5 de agosto de 2011. “Gracias a todos los que nos habéis ayudado, porque ya puedo abrazar a mi hija”. María del Carmen Saravia respiró tranquila. Vivió casi cien horas con la angustia de no saber el paradero de Marina. La vio por última vez un domingo por la tarde, cuando le dijo que se iba con unos amigos a cenar una hamburguesa. No regresó hasta cuatro días después. El último contacto que tuvo con ella fue a través de un mensaje de móvil que llegó a las dos menos diez de la madrugada del lunes. Desde entonces, el teléfono permaneció apagado y ya no hubo más noticias de Marina.

Hasta que la joven se entregó en la Comisaría cuatro días después, pasadas las once de la mañana. Llegó acompañada de un varón quien, según las fuentes consultadas, podría ser su compañero sentimental. Sus padres acudieron con rapidez a las dependencias policiales para poder abrazarla y comprobar por sí mismos que estaba sana y salva. Aparentemente, tenía buen aspecto físico, aunque todavía tuvieron que someterse a un reconocimiento médico más exhaustivo. Eso sí, estaba muy sucia y desaliñada. Se había cambiado de ropa. Hay que recordar que, cuando se marchó con lo puesto, sin documentación y con apenas diez euros en el bolsillo. No era la primera vez que se escapaba de casa. Lo había hecho en otras tres ocasiones con anterioridad, aunque nunca había pasado más de una noche lejos de su domicilio. La familia explicó que la chica aclaró muy poco sobre su paradero durante estos últimos cuatro días: “Dice que ha estado en Córdoba con unas amigas y que volvió a Jaén para que alguien le prestara dinero”, añadió José Polo, que ejerció de portavoz. Sin embargo, su madre no la creyó y piensa que estuvo todos estos días en casa de un amigo en el barrio de Antonio Díaz, precisamente el que la acompañó a la Comisaría y que podría ser su pareja, aunque ella lo ha negado a sus padres. La adolescente declaró ante los agentes del Servicio de Atención a la Familia de la Policía Nacional que se marchó de forma voluntaria de su casa porque se llevaba mal con sus padres. Agregó, además, que nadie la retuvo en contra de su voluntad. No hubo detenciones ni imputaciones. Y no hubo pruebas de que Marina fuera forzada o inducida por alguien a abandonar su domicilio. No obstante, la investigación siguió abierta. Fuentes de la Comisaría confirmaron que se intenta reconstruir los pasos de Marina desde el domingo que desapareció hasta que apareció cuatro días después decidió poner fin a su escapada. La familia consideró que había sido la presión policial y mediática la que hizo que la joven se entregara a la Policía: “Creemos que ella y las personas con las que ha podido estar estos días se han asustado al ver todo lo que ocurría”, insistió José Polo.