Tal y como publicó este periódico hace dieciséis años, el 17 de octubre de 2010, agua, sal, un poco de levadura y harina son los ingredientes de uno de los alimentos imprescindibles en las mesas casi desde que el hombre es hombre. Los estudios científicos demuestran que su consumo es beneficioso para la salud y, en tiempos de crisis, también para el bolsillo. El Día Mundial del Pan puso, de manifiesto las virtudes de este producto con una gran degustación en la que se repartieron cientos de bocadillos y con una exposición que sedujo el ojo de los jiennenses que se dieron cita en la calle Portillo de San Jerónimo. “A España llegaron dos modas que perjudicaron el consumo de pan: por un lado, las hamburguesas y, por otro, las pizzas, que desplazaron a los tradicionales bocadillos y al pan con aceite”, señaló el presidente de la Federación Provincial de Panaderos, José Ángel Pedrosa.
Sin embargo, el comestible “pelea” su posición como alimento central de la dieta mediterránea y, al margen de sus cualidades puramente nutricionales, también exhibió su precio competitivo frente al resto de productos que componen la cesta de la compra.