Tal y como publicó este periódico hace veintiún años, el 28 de mayo de 2005, el recinto ferial se transformó en un amplio escenario donde cabía toda forma de cultura. Zancudos, títeres, hombres que echan fuego por la boca, música de percusión... todo fue posible dentro del Primer Salón “Jaén Cultural 2005”. Un total de cuarenta expositores de los diferentes campos del arte y de la cultura se presentaron al visitante como una invitación a descubrir el variado espectro cultural de la provincia jiennense. Público de todas las edades disfrutaron de interesantes demostraciones de teatro, actuaciones, pasacalles y un amplio repertorio de diferentes certámenes y festivales.
Un sencillo paseo por el salón de la cultura se pudo tornar en un trepidante encuentro con payasos, zancudos, malabaristas, acróbatas y hombres que echan fuego por la boca. Por lo que convenía ir preparado para dejar volar la imaginación. Todo ello, acompañado por la música de percusionistas como “La 5ª Percu” que amenizaban con sus baterías el paseo a través de los distintos expositores. En el recorrido se pudo conocer cada rincón de la provincia. Así por ejemplo, el estand de “Carmen Pozo Arte Divergente” ofreció una muestra de creaciones artísticas de todo tipo que tuvieron como materiales primarios el aluminio, cobre, plata, entre otros. Desde pins hasta enormes figuras quijotescas de pasta de papel pasando por trofeos y figuras de olivos, se elaboran de forma completamente artesanal. En un expositor próximo, la Asociación para el Desarrollo Rural de la Campiña Norte obsequiaba a cada visitante con una pequeña botella de cerámica mientras artesanos de la rama del olivo, del cuero y de la alfarería mostraban su arte.
Por su parte, Francisco Mariscal, de la Asociación para el Desarrollo Rural de Sierra de Segura, anunció la celebración por primera vez del “Día de la Comarca” e invitó a todos aquellos que desearan a conocer y compartir la diversidad de actos culturales, la gastronomía y los paisajes segureños.
El expositor de Cruz Roja se presentó en esta feria con la pretensión de difundir la solidaridad como valor cultural y para ello propusieron un juego a los infantes: El juego de Cruz Roja que, simulando al tradicional juego de la Oca, daba a conocer a los pequeños los fines de la organización. Junto a estos, el resto de expositores aprovechaban la oportunidad para divulgar el rico patrimonio artístico y cultural de los jiennenses.