Tal y como publicó este periódico hace veintidós años, el 22 de junio de 2004, con el cansancio reflejado en sus miradas iban descendiendo del autobús uno a uno los 200 niños saharauis que llegaron a Jaén. Aún quedaban por llegar una treintena más, en su mayoría pequeños que ya estuvieron otros años y que volvían a repetir familia de acogida. Estos viajan en los dos últimos vuelos que está previsto aterricen en Málaga a lo largo de la jornada. Atesoraban en su mochila más de un día de viaje y un retraso de varias horas en su llegada al aeropuerto de Málaga.
Sin embargo, la ilusión y las ganas de conocer a sus familias de acogida vencían a todo ese cansancio. Aun así, la secretaria de la Asociación de Ayuda al Pueblo Saharaui, Ana Fernández, aseguraba que este año los traslados estaban siendo bastante tranquilos y relativamente puntuales, según lo previsto, ya que en Argelia, al contrario que en ocasiones anteriores, estaban respetando las salidas y los vuelos se efectuaban con normalidad. La secretaria de la asociación explicaba que esta expedición de “Vacaciones en paz” estaba también caracterizada por el hecho de que llegan niños mayores que en otros años: “Son pequeños que tienen once o doce años y que es su última oportunidad de viajar a España. Porque el próximo año los trasladan internos a estudiar a Argelia y el verano lo pasan con sus familias en los campamentos”.
También hay niños que han venido durante varios años y que ya no podrán volver. Estas circunstancias hacen que tanto los visitantes como las familias de acogida estén dispuestos a disfrutar hasta el último minuto. Durante los primeros días de estancia, los pequeños fueron sometidos a diversas revisiones médicas. En primer lugar, las familias los llevaron a sus pediatras de referencia. Gracias a un convenio con el Servicio Andaluz de Salud, estos les realizaron un chequeo completo. También el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos tiene un acuerdo con la asociación mediante el que ofrecía una revisión bucodental y todas aquellas intervenciones que el pequeño paciente necesitara, como extracciones o empastes, de manera gratuita. Finalmente, Ópticas Lucena les realizó una revisión oftalmológica y les regaló las gafas a todos aquellos niños que lo necesitaran.
Ana Fernández aseguraba que es, precisamente, en este último campo de la salud en el que los pequeños peor se encontraban debido a las arenas del desierto. Los niños fueron también recibidos por diversos alcaldes, por el presidente de la Diputación y por el subdelegado del Gobierno. Una agenda muy apretada para una visita que se prolongará hasta finales de agosto.