Tal y como publicó este periódico hace veinticinco años, el 25 de mayo de 2001, padres de los alumnos de colegios concertados toman las calles de la ciudad. Algo más de dos mil personas, según fuentes de la Policía Local, recorrieron las calles más céntricas de la capital hasta confluir a las puertas de la Delegación de Educación. Padres, alumnos, profesores y juntas directivas de los colegios silbaban y gritaban consignas para reivindar lo que ellos consideran “un derecho inalienable”. La manifestación estaba convocada por la Federación Católica de Asociaciones de Padres de Alumnos, Fecapa, cuyo responsable Andrés García Cuevas, ha mostrado su satisfacción por la amplía respuesta que ha obtenido.
La movilización estuvo estructurada entorno a cinco puntos de partida, donde se concentraban las once Apas de los colegios concertados de la capital y las siete Apas que llegaban de pueblos de la provincia. Los representantes de Maristas, Cristo Rey y Vera Cruz, salían alrededor de las nueve de la mañana de la plaza de Renfe para recorrer el margen derecho del Paseo de la Estación y unirse en la Plaza de las Batallas y los padres que venían de la provincia y al Apa de la Purísima, que salía de su centro en dirección a esta misma plaza Los manifestantes llevaban pancartas y globos gigantes en los que se podía leer mensajes como :”Menos mentiras y más soluciones”; “La Junta decide por nosotros”; “Iniciativa social contra el totalitarismo” o “Continuidad de los niños en su colegio”, entre otras consigna. De igual forma coreaban estribillos como: “Libertad de elección, libertad de educación”, “Menos Expoliva y más Educación”. Algunos colegios, entre ellos el Veracuz y el de La Purísima prácticamente cerraron sus puertas y cesaron la actividad educativa. En el caso del Veracruz sólo quedó en el centro un profesor para atender a los cuatro o cinco niños que habían acudido para recibir clases. Al llegar a las puertas de la Delegación, la pitada se hizo más intensa y los manifestantes pedían que el delegado de Educación saliese a recibirlos. Un grupo de padres entregó en el registro más de diez mil firmas con las que piden que se establezca realmente la libertad de elección de centro, que se concierte también la educación Infantil y que los conciertos sean dignos en condiciones y aportación económica de la Administración. Una representación de los padres fue recibida por el delegado y la manifestación se disolvió pacíficamente.