Tal y como publicó este periódico hace veintisiete años, el 30 de julio de 1999, los funcionarios de la prisión provincial Jaén II volvieron a demostrar una forma muy peculiar de protesta. Si en una concentración anterior ante las puertas de la cárcel jiennense se vistieron de personajes famosos del cómic, ayer emularon a los “fulmontis” y organizaron un “stripteasé” para llamar la atención como forma sorprendente de protestar ante lo que consideran una “cabezonería” administrativa en la negociación.
Seis funcionarios de la prisión formaron con letras escritas en sus traseros la frase” Yuste tómame”, que fueron enseñando mientras que sus compañeros coreaban canciones y daban palmas de acompañamiento. Una medida con la que los trabajadores de la prisión Jaén II quisieron “salir de la forma habitual de protestar” y ofrecer una “cara más divertida” a unas reivindicaciones “justas”. Con este “stripteasé”, los funcionarios de la prisión provincial quisieron “llamar la atención” del director general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Yuste, para que “cuando vea la foto le salgan los colores”. Los artífices de esta medida de protesta indicaron igualmente que el “stripteasé” surgió porque “ya estábamos cansados de hacer siempre lo mismo” y “queríamos llamar la atención con alguna
sorpresa”. El programa de movilizaciones establecido a nivel nacional incluyó una nueva concentración ante las puertas de las prisiones provinciales de toda España. No obstante, los funcionarios de Jaén II no quisieron adelantar cuál sería la forma de protesta, porque según señalaron los delegados sindicales todavía no estaba fijada. “De igual forma, los funcionarios realizarán una nueva manifestación para concentrarse ante la Subdelegación del Gobierno en los próximos días. Sin embargo, como ya adelantaron los representantes sindicales del comité de empresa, ésta nueva protesta será “más sonora” que la anterior concentración llevada a cabo y que concluyó con la entrega de un documento al subdelegado, Teófilo García, quien se comprometió a intentar elevar el escrito y las reivindicaciones a sus superiores en Madrid. Los funcionarios pidieron en sus reivindicaciones un sistema de jubilación anticipada y de segunda actividad para evitar que trabajadores de sesenta años realicen su labor en un módulo con 90 ó 140 internos con una media de edad de 30 años. Pero, principalmente, instaron al Ministerio del Interior a equiparar el sueldo con otros funcionarios como los del País Vasco. En este aspecto, los sindicatos consideraron que la postura del Ministerio del Interior es “despótica”, por lo que las movilizaciones se fueron “endureciendo” conforme pasaron los días.