“Solo querían que les diera dinero y oro. Pensé que me iban a matar”
Manuel Adán relata cómo lo asaltaron en su propia casa
Manuel Adán asegura que recordará mientras viva lo que le pasó el pasado lunes en su propia casa: “¿Cómo lo voy a olvidar si casi me matan?”, se pregunta este vecino de la capital, de 74 años, que recibió una brutal paliza de tres mujeres que, después, le desvalijaron su domicilio. “Recuerdo que me pedían que les diera el dinero y el oro. Todo el rato me decían que dónde estaba el oro. Yo no tengo nada. No soy rico. Pensaba que, como no encontraban nada, me iban a matar”, relata este anciano, todavía con el miedo metido en el cuerpo y con las heridas visibles de la agresión. Las tres supuestas asaltantes fueron detenidas por la Policía Nacional horas después de que ocurrieran los hechos.
Manuel Adán explica que fue la víctima de un plan: “Estaba haciendo la compra en un supermercado y se acercó una chica, que me dijo que podía ayudarme a limpiar mi casa. Fue muy amable conmigo”, aclara. El hombre recuerda que, en días sucesivos, se encontró con esa joven por la calle. En otra ocasión, vio a otra de las detenidas en el portal de su bloque de viviendas: “Pienso que me estaban siguiendo para saber mi residencia”, asegura.
El día de los hechos, una de las detenidas lo llamó por teléfono y se ofreció para hacerle las tareas domésticas. Él accedió y lo dejó entrar: “Se estaba portando muy bien”, añade. Fue su perdición. Ya en el piso, la joven le abrió la puerta a otra de las implicadas, al parecer, Vanesa V. M., de 32 años. Esta mujer, que cuenta con numerosos antecedentes por delitos contra el patrimonio, intentó chantajearlo, según la versión de la víctima: “Me acusó de haber violado a su hija —en referencia a la primera joven que había entrado a la casa—, que era menor de edad y que iba a denunciarme. Después, me pidió dinero y oro para no decir nada. Yo les contesté que no tenía y que se marcharan de mi casa. Fue cuando comenzaron a golpearme”, asegura.
Según su relato, entre las dos mujeres consiguieron inmovilizarlo. Le ataron los pies y las manos, lo amordazaron y lo amarraron a una silla. Después, lo introdujeron en un armario empotrado. “Se llevaron todo lo que quisieron de mi casa”, aclara. Pasados veinte minutos, cuando se percató que las asaltantes se habían marchado, Manuel Adán pudo desatarse y salir al balcón para pedir ayuda. La Policía y los Bomberos tuvieron que auxiliarlo, porque no encontraba las llaves. Los agentes detuvieron horas después a las tres supuestas autoras de los hechos gracias la descripción aportada por la víctima: “Solo quiero que se haga justicia con lo que me han hecho”, concluye.
Victoria C. A., de 19 años, Francisca M. C., de 18, y Vanesa V. M., de 32, han pasado su segunda noche en los calabozos de la Comisaría. La Policía espera terminar hoy la investigación para poner a las tres arrestadas a disposición del Juzgado de Instrucción número 2, en funciones de guardia durante esta semana. En principio, están acusadas de delitos de robo con violencia, lesiones y daños. Las pesquisas todavía no han concluido porque los agentes están convencidos de que se han producido más casos similares en las últimas semanas. Tienen constancia de que un anciano de la calle Millán de Priego también sufrió un asalto similar, aunque con menos violencia. No presentó denuncia. Además, la Policía Científica está a la espera de los resultados de las pruebas que se le han hecho a un cuchillo ensangrentado hallado en la casa de la víctima y ver a quién pertenece.
Descripción. Los datos aportados por la víctima sobre dos de las asaltantes permitieron a la Policía identificarlas con rapidez. Una de ellas, Vanesa V. M., fue vista horas antes de los hechos por una patrulla. Llevaba la misma ropa que, posteriormente, describió Manuel Adán.
Un móvil. El martes por la mañana, la Policía localizó a Vanesa V. M. en la Plaza de Belén. Cuando se percató de que los agentes estaban cerca, arrojó al suelo un teléfono móvil. Al parecer, es el terminal que le sustrajeron a la víctima el día anterior.
Antecedentes. Las tres detenidas son conocidas en la Comisaría. Vanesa V. M., con 32 años, tiene casi cuarenta detenciones. Las otras dos acaban de cumplir la mayoría de edad. Ya tuvieron muchos problemas con la Justicia cuando eran menores.
botín. Las asaltantes se llevaron unos 180 euros en efectivo, varios aparatos electrónicos, una maleta, un carrito de la compra, jarrones y un televisor. Además, causaron destrozos en el piso.