Actualizado
martes, 20 agosto 2019
01:35
h
URGENTE

pepi galera

Fue justo hace un año, a finales de mayo de 2018, cuando el nombre de Mengíbar resonó en todos los foros de Arqueología al unirse a uno de los hallazgos más significativos de las últimas décadas del mundo romano: el descubrimiento del emplazamiento exacto del Arco Jano Augusto, puerta de entrada a la Bética. Doce meses después, sin tregua, son ya muchos los resultados del concienzudo trabajo de los investigadores y las administraciones. Pero queda mucho por hacer, y por llegar. Ese fue el mensaje que se puso sobre la mesa en Mengíbar, en la presentación de los nuevos pasos del ambicioso proyecto que se extiende en diferentes vertientes: desde los recientes trabajos en el Arco a las próximas excavaciones en Cerro de la Muela, sin dejar los trámites para poner en valor toda su rica historia y sorprendente legado.

Y uno de esos proyectos es, precisamente, el que ejecuta la Universidad de Jaén, a través de la Cátedra Arqueólogo Manuel de Góngora – Empresa Familiar Calderón del Instituto de Arqueología Ibérica. Se trata de la catalogación, restauración y puesta en valor de la colección de restos romanos pertenecientes a la Casa Palacio de Mengíbar. Esta, como cabe recordar, fue adquirida por el Ayuntamiento a finales de 2007 y se explota como hotel de cuatro estrellas. Los detalles los presentaron Manuel Molinos, director del Instituto de Arqueología Ibérica de la UJA; Juan Bravo, alcalde de Mengíbar; Jesús Calderón, socio director del Área de Finanzas y Organización de Construcciones Calderón, y Juan Pedro Bellón, investigador de la UJA y director del Proyecto Iliturgi, en el propio Hotel Casa Palacio de Mengíbar. Allí, a cada paso, se descubren singulares piezas romanas y estas, precisamente, serán el objeto del trabajo de los arqueólogos y restauradores en los próximos meses, un completo equipo de hasta doce especialistas de la UJA. Bellón destacó que se trata de una colección “impresionante” formada por un centenar de piezas romanas que se ha ido formando de manera privada a lo largo de décadas, en su mayoría conocidas en el ámbito científico. “Necesitan cobrar sentido, tener una coherencia y transmitir un mensaje”, defendió, más allá de servir como elementos decorativos. “Muchas piezas no reúnen los requisitos de conservación y gracias a la aportación de la Cátedra Calderón las sacaremos de donde están y le aplicaremos medidas de tratamiento según el diagnóstico que se ha realizado. Por otro lado, se están inventariando las piezas y restos arqueológicos para poner en orden todo este volumen de elementos, digitalizándolos y poniéndolos disponibles para su consulta en la red Europeana”, explicaba el investigador de la UJA, que aclaraba que la restauración “urgente” afectará a alrededor de una quincena de estas piezas. Algunas, por ejemplo, se sitúan en la zona del spa, expuestas a la humedad y al cloro, factores muy perjudiciales para su conservación, como apunta el restaurador Alejo Sáez, que ya ha estudiado las necesidades de cada una.

en el cerro de la muela

El Instituto de Arqueología Ibérica continuará como apuntaron sus responsables, con los trabajos en el Arco de Jano, puerta de entrada a la Bética Romana, y en el Cerro de la Muela, donde se ubica el oppidum ibero de Iliturgi. Así, previsiblemente tras el verano, comience una nueva campaña de excavaciones en la fortificación del mismo. Esta, como recordó Bellón, fue atacado en el año 206 por Escipión el Africano y existen muchas cuestiones que investigar y conocer. Respecto al Arco de Jano, la próxima actuación consistirá en la consolidación de algunos de sus elementos, gracias a la financiación de la Diputación Provincial de Jaén. “Las últimas excavaciones que cerramos hace pocos días ponen de manifiesto la monumental de los edificios que componían este complejo monumental. Nos queda pendiente una intervención a la orilla del río Guadalquivir donde sabemos que existen más restos monumentales, además de la evidencia de un puente que lo cruzaba”, explicó Bellón.

1,5% cultural y un centro de intepretación

Juan Bravo, alcalde de Mengíbar, reafirmó el compromiso del Ayuntamiento con el proyecto arqueológico. En la segunda fase del Arco Jano, participaron con personal, maquinaria y vigilancia en las excavaciones. En este sentido, anunció que, en este año, solicitarán la ayuda del 1,5% Cultural del Ministerio de Fomento para conseguir más fondos. Las condiciones ya las reúnen: “Ya se ha adquirido el terreno y tenemos la aprobación de su inscripción como Bien de Interés Cultural”. También explicó que las obras para el Centro de Interpretación de Iliturgi, que se situará en las zonas de las cocheras de la Casa Palacio, comenzará en breve.

1,5% cultural y un centro de intepretación
idcon=13985541;order=18

Juan Bravo, alcalde de Mengíbar, reafirmó el compromiso del Ayuntamiento con el proyecto arqueológico en el que se trabaja en todo su municipio. En la segunda fase del Arco Jano, participaron con personal, maquinaria y vigilancia en las excavaciones. En este sentido, anunció que, en este año, solicitarán la ayuda del 1,5% Cultural del Ministerio de Fomento para conseguir más fondos. Las condiciones ya las reúnen: “Ya se ha adquirido el terreno y tenemos la aprobación de su inscripción como Bien de Interés Cultural”. También explicó que las obras para el Centro de Interpretación de Iliturgi, que se situará en las zonas de las cocheras de la Casa Palacio, comenzará en breve.