Recicladas más de 1.575 toneladas de aceites usados
En su uso como lubricante genera residuos sumamente contaminantes
E n busca de un mundo más sostenible donde el aceite tiene mucho que decir. Puede que a algunos todavía les suene lejano eso de la economía circular. Se trata de una estrategia que tiene por objetivo reducir tanto la entrada de los materiales como la producción de desechos vírgenes, cerrando los flujos económicos y ecológicos de los recursos. Una maniobra que cada vez tiene más peso en Andalucía y que aboga por minimizar la generación de residuos y reintroducir los que se produzcan en nuevasa cadenas productivas que ya ha llegado al mundo del aceite. Concretamente en su uso lubricante, residuo imprescindible para hacer funcionar los motores de todo el parque de y cualquier maquinaria, desde la industrial a la agrícola o la de obra. El aceite se convierte, al final de su vida útil, en un residuo peligroso y de los más contaminantes que existen. Sin embargo, puede recogerse y reciclarse al 100%, generando con él nuevas materias primas o energía. En 2018, el sistema encargado en España de la gestión del aceite industrial usado, Sigaus, logró recuperar millones de litros en la región del sur.
En el caso del aprovechamiento de este residuo en la tierra jiennense, los datos establecen que en la provincia se recogieron 1.575 tonelads brutas de aceites usados, para lo cual fue necesario acudir a recogerlas a 1.346 establecimientos. En el caso de la capital del Santo Reino se retiraron 286 toneladas, mientras que se atendieron 810 puntos de recogida en el medio rural. Como ejemplo, se realizaron 39 recogidas de aceites usados en municipios de menos de mil habitantes.
Si la recaudación se traslada al ámbito regional. En 2018, en Andalucía, se recolectaron 24.118 toneladas brutas (incluyendo el agua y sedimentos con los que el aceite usado suele presentarse), lo que equivale a 98 toneladas cada día, laborable, del año). En la comunidad, 12.819 establecimientos generaron aceites usados en 2018. El 85% de ellos fueron establecimientos que generaron pequeñas cantidades de aceite usado (un máximo de 2.000 kg al año). Por tipologías, el 56% de puntos generadores fueron talleres de reparación de vehículos. Junto a ellos, se recogió residuo en más de 1.300 industrias y varios miles más de instalaciones de diverso tipo, desde construcción a agricultura, hostelería u otros servicios. En total, se realizaron 37.281 recogidas (151 recogidas cada día laborable del año), siendo la más frecuente de apenas 174 kg (aproximadamente un bidón de aceite usado). Desde Sigaus, la empresa que desde hace más de una década se encarga de la recogida y reciclaje de estos residuos, manifiesta que el residuo que generan los lubricantes utilizados en los motores de los vehículos y en la industria es un gran desconocido para la mayor parte de los ciudadanos de a pie. Sin embargo, se trata de unos restos peligrosos, que contienen sustancias tóxicas y metales pesados y cuyo impacto sobre el medio ambiente podría ser importante. Por ello, los impuslsos para que la economía ciruclar estén presente en las cadenas de producción ha llegado para quedarse.