LA ENTREVISTA
Es uno de los veteranos en el equipo de la Junta de Andalucía en Jaén, el manual de instrucciones de quienes se sientan en la mesa en la que se toman las grandes y pequeñas decisiones que afectan directamente a los jiennenses y un referente en el Partido Popular de Jaén. Miguel Contreras López (Bailén, 1972) continúa como delegado territorial Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda y, paradójicamente, será él uno de los artífices de la puesta en funcionamiento del tranvía.
—¿Se considera usted el perfil más político del equipo de Juanma Moreno en Jaén?
—Yo creo que no. Todos mis compañeros tienen un perfil político. Es verdad que algunos llevamos más tiempo, otros que vienen de desarrollar su carrera profesional en otros ámbitos y les ha podido costar más adaptarse, pero al final todos desarrollamos un gran perfil político en este equipo.
—¿Cómo afronta esta nueva etapa con Erik Domínguez al mando del timón?
—Como la afrontamos, en la anterior etapa, con Jesús Estrella como delegado del Gobierno. En el caso de Erik Domínguez se da la doble condición de ser presidente del partido y, por lo tanto, hay una mayor coordinación. En definitiva, estamos en un momento ilusionante, porque a los muchos de los retos que se pusieron en marcha en el anterior mandato sumamos nuevos y, por lo tanto, tenemos una perspectiva de trabajo por delante y de ilusión.
—¿Cómo encaja la llegada de Vox al Gobierno andaluz?
—La entrada de otra formación política y de un compañero nuevo ha sido para nosotros como otra incorporación, como lo fue la de Ana Mata en la anterior legislatura. No es un cambio drástico, sino que seguimos con nuestras costumbres, reuniones de trabajo y poniendo encima de la mesa los problemas que tiene cada área. Somos un equipo.
—Dijo hace cuatro años que su principal preocupación era mejorar las infraestructuras que son de su competencia. ¿En qué ha avanzado Jaén con usted?
—Afortunadamente, hemos tenido una apuesta por parte de la Junta en materias fundamentales en el área que yo dirijo. El ejemplo está en la obra del Autovía del Olivar, una apuesta de 40 millones de euros de Juanma Moreno para construir cinco kilómetros. Tenemos la inversión en mejora de asfalto, con un contrato que supone 17 millones de euros sólo en este año. Hay 37 millones en ejecución de obras tras las borrascas para dar solución a problemas endémicos relacionados con inundaciones o puntos negros. Está la reforma de la A-306 y A-311, que han supuesto mejoras por valor de 17 millones de euros para cada una de esas infraestructuras. Tenemos en licitación y a punto de ejecutarse la construcción del nuevo acceso a los polígonos de Alcalá la Real, una obra de seguridad vial de ocho kilómetros de la A-315... En definitiva, yo creo que todo evidencia que hay un compromiso inversor para mejorar las infraestructuras y un carácter de discriminación positiva hacia la provincia. No hay que olvidar la apuesta por el tranvía, por la ampliación de las rutas del programa Andalucía Rural Conectada, por la playa de vías en el Parque Empresarial Santana, por la vivienda y por la incorporación de nuevos municipios al transporte metropolitano y, por lo tanto, la mejora de la movilidad.
—¿De qué está más satisfecho?
—De que hayamos conseguido que, al fin, vengan infraestructuras y grandes inversiones para Jaén. La mejora de las carreteras y de la movilidad son dos aspectos fundamentales de los que tenemos que sentirnos orgullosos.
—¿Cuál es su espinita clavada?
—Mejorar, que tengamos mayores inversiones. La finalización de la Autovía del Olivar es uno de los grandes retos que tenemos para vertebrar la provincia y no descuidar el mantenimiento de nuestras carreteras para ofrecer las mayores garantías de seguridad vial.
—¿Cuántos kilómetros de autovía ha construido en Jaén el Gobierno de Juanma Moreno?
—Vamos a construir cinco kilómetros, ya empezamos.
—Por ahora ninguno...
—Es que para hacer un metro de autovía hacen falta muchos trámites. Cuando nosotros llegamos al Gobierno no se podía licitar para construir, por lo que tuvimos que empezar a actualizar proyectos, conseguir la autorización ambiental, que no es fácil, además de seguir todos los pasos reglamentarios. Ya tenemos los carteles de obra y las máquinas funcionando desde Martos hasta Arroyo Salado y estamos trabajando en el siguiente tramo.
—¿Cuántos considera que puede haber construido dentro de cuatro años?
—Garantizo esos cinco, el trazado desde ese punto hasta el límite con las provincias de Córdoba y de Granada y, como digo, tendremos otras infraestructuras mejoradas, con esa conexión de los polígonos de Alcalá la Real, una inversión que también planteó el Partido Socialista y que fue incapaz de hacer.
—¿Se contenta usted con la reparación de la A-311 y de la A-306 o reivindicará la conexión por autovía de Jaén y Córdoba?
—Nosotros siempre hemos planteado que era necesaria dotar a esa conexión de alta capacidad. Los proyectos ejecutados y los que tenemos previstos, conjuntamente con Córdoba, responden a un estudio de viabilidad que planteó en 2019 el Partido Popular cuando llegó a la Junta, un informe que desveló la necesidad de ampliar la capacidad de esas dos carreteras para que sean más utilizadas. Todas las obras serán conducentes a que, al final, tengamos esa autovía, pero mientras tanto hay que buscar soluciones para ganar en comodidad. Nos sentaremos con los alcaldes y con los colectivos para mejorar.
—¿Qué carretera de Jaén considera hoy prioritaria y que lleva demasiado tiempo esperando una solución definitiva?
—Yo creo que es fundamental la A-32, competencia del Estado, por lo que tiene que terminarse ya para conectar con el Levante y vertebrar la provincia. Hay que reivindicar al Gobierno central esta autovía y la A-81, para unir Jaén con Granada y Córdoba.
—¿Quién es el responsable de la situación de aislamiento ferroviario que vive Jaén?
—Tiene un responsable claro: el Gobierno de Pedro Sánchez. La Junta de Andalucía no tiene competencias, menos en media distancia. Por lo tanto, cuando se piden responsabilidades en materia de aislamiento ferroviario hay que mirar al abandono sistemático al que Ejecutivo central ha sometido a esta provincia, más ahora, cuando cierran la comunicación, nos dejan aislados y el tren se convierte en autobús.
—¿Considera que el baipás por Montoro perjudicará a Jaén?
—Yo creo que se empezó haciendo una apuesta para conectar Jaén con Madrid a través de la línea de alta velocidad por Alcázar de San Juan, que fue muy lenta, cierto, pero ahora se nos plantea la alternativa del baipás de Montoro, que dejaría aislada a una gran parte de la provincia, puesto que puede ser una buena conexión para la capital, pero no para Vilches, Linares-Baeza o Cabra del Santo Cristo, incluso para Castilla-La Mancha. Hay que continuar con las dos opciones, yo creo que nos merecemos varias soluciones al mismo tiempo.
—¿Irá usted a la movilización del 7 de noviembre?
—Muchas veces nuestra presencia en movilizaciones en actos depende de nuestras agendas, pero estamos al lado de la reivindicación. Las dos vías son compatibles, Montoro y Alcázar de San Juan. Iré a las protestas si no se descarta una de las dos soluciones.
—¿Como delegado de la Junta o como dirigente del PP?
—Quienes tenemos un cargo institucional sabemos que tenemos que respetar a las administraciones a las que nos debemos.
—¿No hay solución inmediata?
—En esto tenemos que dejar que los técnicos opinen y sean los que guíen las decisiones. Siempre hay soluciones para que no se produzca el aislamiento, durante tanto tiempo, además en una provincia demasiado castigada. Tiene que haberlas, aunque sean más complicadas. El Consejo Económico y Social de la Provincia hizo un dictamen y puso sobre la mesa soluciones a corto, medio y largo plazo. Lamentablemente hay respuestas que supondrían menor coste para el Gobierno central y mejorarían las actuales prestaciones. Hay que trabajar en eso, en dar soluciones a corto plazo y trabajar para mejorar el servicio a medio y largo plazo.
—Aburre preguntar por el tranvía. ¿Alguien debería pagar por los quince años de abandono?
—Eso lo debemos dejar ahora mismo pendiente y que la ciudadanía, con su voto, ha ido poniendo a cada uno en su sitio con respecto al sistema tranviario y pasando factura políticamente. La realidad es que, como dijo Juanma Moreno, antes de final de año entrará en pleno funcionamiento, que ha sido mucho trabajo y dedicación detrás y, aunque sorprenda que una infraestructura tarde tanto tiempo para ponerse en marcha, también hay que entender que muchas veces partir de cero es más fácil que trabajar sobre algo que lleva años de abandono. Son doscientas personas las que puede llevar un tranvía en cada viaje, lo que supone una gran responsabilidad y necesitamos dar todas las condiciones para garantizar la seguridad. No es el momento de buscar responsables, sino de remar todos juntos.
—¿Hay coordinación con el Ayuntamiento de Jaén?
—Lejos de lo que puedan ser las declaraciones públicas, las relaciones que hay en el día a día son estrechas, que permiten trabajar y funcionar. Hay coordinación, aunque es verdad que nos quedan muchos aspectos, como la poda de los árboles, porque están en contacto con la catenaria y eso presenta problemas, aspectos que hay que limar, junto con uno que es prioritario: la reordenación de las líneas de autobuses.
—Ponga una fecha.
—Es muy difícil. La demostración la tuvimos con las últimas licitaciones con el contrato de operaciones. Cualquier paralización en un trámite administrativo nos supone un parón. Ahora mismo estamos en condiciones de seguir con lo que dijo el presidente, que es poner en funcionamiento el tranvía antes de que termine el año. Estamos con el proceso de formación de los trabajadores como conductores, inspectores y trabajadores de sala, que requieren unas horas de conducción, y cualquier incidencia nos puede retrasar, por lo que no podemos dar una fecha exacta.
—¿Puede avanzar algún detalle, por ejemplo, cuánto costará el billete o aparcar en el estacionamiento de Vaciacostales?
—Son los flecos que nos quedan. El precio será por debajo del coste real del servicio, estará integrado dentro de la tarjeta del Consorcio de Transporte Metropolitano, que permitirá hacer transbordo en autobús urbano, y será simbólico, porque lo que pretendemos es que esa integración permita ampliar la capacidad para llegar a cuantos más sitios mejor y facilitar la movilidad a los usuarios. La utilización del parking estará vinculada al uso del tranvía, con un descuento importante o, incluso, se puede plantear esa gratuidad del aparcamiento.
—La frecuencia horaria dependerá de los trenes que, cada día estén en la calle...
—Sí, la empresa que explotará el sistema tranviario es que, con arreglo a los pliegos, presentará un plan de operaciones y, efectivamente, cuantas más unidades móviles haya en funcionamiento, la frecuencia entre una parada y otra será menor. Está establecida en torno a los nueve o diez minutos.
—Usted formaba parte del equipo de José Enrique Fernández de Moya cuando se paralizó el tranvía y, ahora, es el responsable de su puesta en funcionamiento. Paradojas de la vida.
—Las vueltas que da la vida (ríe). El acuerdo que había en aquel momento es que la Junta de Andalucía construía el tranvía, el Ayuntamiento compraba las unidades móviles y explotaba el sistema. Lo que nosotros decíamos es que las arcas municipales no podían asumir en solitario ese déficit y lo que pedíamos era ayuda, pero no obtuvimos respuesta ni apoyo. En 2018 se empezó a ver la posibilidad de considerarlo transporte metropolitano y fue en 2019, con Juanma Moreno, cuando se puso esa solución encima de la mesa, incluso con un gobierno socialista en el Ayuntamiento de Jaén, lo que ratifica que fue aquella solución del 75%-25% lo que hizo que el tranvía pueda ya mismo funcionar.
—¿Qué papel juega el Consorcio de Transporte Metropolitano en la apuesta por una movilidad sostenible de Jaén?
—Fundamental. Precisamente en mayo se firmó la integración de nuevos municipios jurídicamente, en el que hay ya 29, por lo que incluir el tranvía será un elemento más de revitalización. Cualquier usuario que se monta en el autobús de Martos o de Jaén, la bonificación que recibe la paga la Junta de Andalucía a las concesionarias de esos dos sistemas de transporte, una apuesta que los ayuntamientos tienen que reconocer.
—¿Qué hace la Junta de Andalucía para facilitar el acceso a la vivienda y garantizar un derecho fundamental?
—Son muchas las actuaciones que hacemos. Si partimos de la adquisición de vivienda, tenemos el programa de Garantía Joven, mediante la que los jóvenes que quieren comprar una casa y tienen dificultades para ese veinte por ciento que exigen las entidades financieras, la Junta de Andalucía concede ese aval. Son unas cien ayudas en la provincia. Estamos también con el Bono de Alquiler Joven y el pago de arrendamiento a familias vulnerables, además de la línea de construcción de viviendas con precios asequibles, una apuesta por conceder ayudas a ayuntamientos, como Lupión, Santiago-Pontones, Orcera o Linares como ejemplos. Hay un nuevo Plan de Vivienda con el que diseñamos más convocatorias de ayuda para dar facilidades a la financiación. No hay que olvidar todo lo que hacemos en rehabilitación y eficiencia energética.
—¿Está resuelto el asunto del barrio de Las Protegidas?
—Hay que escuchar a los vecinos, porque igual que antes reclamaban una actuación integral, ahora piden mejores condiciones. Hemos concedido una ayuda de 3 millones de euros para una rehabilitación integral de 140 viviendas en una manzana, 14 portales en los que hemos mejorado la envolvente, la eficiencia energética y la accesibilidad. Ahora hay dos millones de euros para otra de las promociones del barrio. Está clara la apuesta.
—¿Qué pesa más en sus decisiones: ser delegado territorial o ser uno de los principales dirigentes del PP de Jaén?
—Lo que pesa cuando tomo decisiones en este despacho es pensar en los jiennenses.
—¿Miguel Contreras es más de partido o de gestión?
—Eso es como si soy más de papa o de mama. Gracias al partido estoy aquí, lo tengo muy claro, pero cuando tengo que tomar decisiones que afectan a los jiennenses no pienso en el partido.