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miércoles, 24 julio 2019
02:59
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URGENTE

La promoción como fórmula para revalorizar el oro líquido. El presidente de la Diputación de Jaén en funciones, Francisco Reyes, se reunió ayer con representantes de las empresas productoras de los ocho aceites de oliva virgen extra (AOVE) Jaén Selección 2019 para abordar las acciones promocionales en las que estarán presentes en los próximos meses, así como las que ya se han llevado a cabo en el primer semestre de este año. “Estamos a punto de finalizar el primer semestre de 2019 y vamos a analizar las distintas acciones que hemos realizado a lo largo de estos seis meses, así como las que tenemos previstas desde aquí hasta que acabe este año”, comentó Reyes, que ha estado acompañado por el vicepresidente segundo y diputado de Promoción y Turismo en funciones, Manuel Fernández. De este modo, se ha referido desde Fitur hasta Madrid Fusión o el Salón del Gourmet hasta la presencia en los próximos meses en San Sebastián Gastronómica, AOVE Blogger, la Fiesta Anual del Primer Aceite de Jaén o la participación y colaboración con Michelín, entre otras.

En este sentido, recordó que la presencia en estos eventos y el desarrollo de iniciativas promocionales en torno a estos aceites está dirigida a “aprovechar esos Óscars del aceite de oliva que son los Jaén Selección para poner en valor el esfuerzo que el sector está realizando por la calidad y lo que puede suponer en una provincia como la nuestra en un momento en el que el sector está pasando verdaderas dificultades con los precios que desgraciadamente se están pagando”.

Por ello, remarcó la importancia de perfilar junto a los productores de estos AOVE la estrategia de promoción de estos productos de cara a fomentar la apuesta por la calidad por parte del sector oleícola y a incrementar el consumo del aceite de oliva virgen extra jiennense a través de “la conquista de nuevas cocinas y paladares”. “En esa tarea, es fundamental escuchar a quienes van a esas acciones promocionales e ir mejorando año tras año y optimizar los recursos que dedicamos a la promoción del aceite de oliva”, apostilló Reyes.

En esta reunión participaron representantes de las ocho marcas que forman parte de Jaén Selección 2019: Dominus Cosecha Temprana, de Monva SL; Oro Bailén Reserva Familiar Picual, de Aceites Oro Bailén-Galgón 99 SL; Maquiz, de Aceites de Maquiz SL; Picualia, de Agrícola de Bailén Virgen de Zocueca SCA; Pradolivo, de Aceites Perales CB; Castillo de Canena Reserva Familiar Picual, de Castillo de Canena OliveJuice SL; Bravoleum Selección Especial de Aceites Hacienda el Palo, de Hacienda el Palo SL (Villargordo), y el ecológico Un Olivo, de Nuevos Espacios SA (Alcalá la Real).

Francisco Montabes, representante de Monva SL, subrayó la oportunidad de promoción que supone para los aceites englobados bajo Jaén Selección el formar parte de este distintivo, así como la importancia de la estrategia que lleva a cabo la Administración provincial ligada a ellos. “La colaboración que nos brinda la Diputación es maravillosa porque nos permite divulgar la cultura del olivar y la cultura de la calidad en los zumos de aceituna”, dijo.

El calor y la falta de lluvia impiden el cuaje del fruto

Con la llegada del verano, comienzan a realizarse los primeros análisis para tratar de anticipar cómo se presenta la próxima campaña de aceite de oliva. Y las previsiones, desde luego, no son buenas: las altas temperaturas y la falta de precipitaciones están provocando importantes pérdidas de fruto, que llegan al 50% en provincias. La presencia de la floración ha sido buena en el 80 por ciento de las explotaciones. Sin embargo, el cuaje del fruto del olivo no está siendo igual, lo que ha hecho que se reduzcan las expectativas iniciales. En el camino se ha quedado buena parte de la cosecha.

Hay zonas con la fructificación media-baja debido a que la producción se está viendo mermada principalmente por la larga sequía arrastrada del invierno y la consiguiente falta de nutrientes. Llovió muy copiosamente el pasado abril, lo que fue muy beneficioso para el olivo. Sin embargo, la realidad es que mayo y junio cayó apenas agua y las temperaturas fueron superiores a 30 grados centígrados durante muchas jornadas. Esos dos factores hacen poco viable la floración, lo que ocasiona la consiguiente reducción de la cosecha prevista inicialmente.

Con este panorama, los agricultores están pendientes de las lluvias que puedan caer a lo largo del próximo mes y, sobre todo, del riego. Este año, será difícil que los frutos de los olivares de secano salgan adelante. Con respecto a las explotaciones de regadío, que tuvieron buena cosecha el pasado año, la situación es que han perdido mucho fruto.