Las detenidas por el asalto eran “el terror” del centro

Vanesa V. M. cuenta con 34 detenciones, casi todas por robos

02 sep 2017 / 10:59 H.

Vanesa V. M. y Francisca M. C. han pasado su segunda noche en prisión. Ambas están acusadas de asaltar en su propia casa a un hombre, al que, presuntamente, agredieron violentamente para después robarle. Es más, según la versión de la víctima, lo maniataron a una silla y lo metieron dentro de un armario para poder desvalijar la vivienda con tranquilidad. Manuel Adán, de 74 años, pudo escapar y pedir ayuda. Las dos encarceladas argumentaron ante su señoría que no habían visto jamás al denunciante y que no habían estado en su casa. Sin embargo, la juez no les creyó y envió a ambas a prisión preventiva. Dejó en libertad a una tercer mujer que también fue detenida.

A Vanesa sí que la conocen muy bien en la Comisaría. De hecho, con tan solo 32 años, acumula 34 arrestos y varias estancias en el Centro Penitenciario de Jaén. Casi siempre por delitos contra el patrimonio. De hecho, la última vez que estuvo en los calabozos de la Comisaría fue la pasada semana. Le pusieron las esposas por el robo perpetrado en un bar de la calle Federico Mendizábal (antigua calle Mesones). Ella lo negó todo, pero su imagen fue captada por las cámaras de seguridad del establecimiento. Quedó en libertad con cargos. Tres días después, presuntamente, perpetró el violento asalto en la casa de Manuel Adán.

Vanesa V. M. está a la espera de juicio por un caso que fue portada en todos los telediarios. Presuntamente, en junio de 2015, secuestró a sus tres hijos en el centro de menores de La Carolina donde estaban internos. La Junta le había retirado la custodia de los pequeños y, presuntamente, ella y su exmarido, Manuel M. M., se los llevaron aprovechando una de las visitas. Fueron detenidos por la Guardia Civil en Madrid.

Desde entonces, la carrera delictiva de Vanesa se ha intensificado. Su especialidad son los robos y los hurtos. En los comercios del centro la conocen bien, sobre todo en la zona del Pilar del Arrabalejo, la calle Millán de Priego, la Plaza de los Jardinillos y San Clemente. También en el Paseo de la Estación y en Navas de Tolosa. “Hemos tenido muchos problemas con ella. Cada vez que entraba, trataba de llevarse algo y si le decías algo te plantaba cara y te insultaba”, explica la dependienta de una perfumería de la zona. “Va rondando por el centro, pidieron dinero y tabaco, asustando y amenazando si no se lo das”, relata la trabajadora de la tienda de al lado, una zapatería. Más comerciantes coinciden en que Vanesa se había convertido en el “terror”. “Era nuestro número uno”, remarca uno de ellos, que regenta un bar.

Dicen policías que le han puesto las esposas más de una vez que, últimamente, estaba mucho peor. “Más enganchada, estaba loca por pillar su dosis y echaba mano donde podía”, aclara un agente que la llevó en una ocasión a Comisaría porque estaba fumando una mezcla de heroína y cocaína en los aparcamientos públicos. No está claro cuándo Vanesa comenzó a relacionarse con Francisca M. C. La segunda implicada en el asalto a Manuel Adán es mucho más joven: tiene 19 años y solo le consta un antecedente policial por un robo con fuerza. Eso sí, antes de cumplir los 18 años, tuvo muchos problemas con la Justicia, también por delitos relacionados con los robos.

Según la Policía, ambas urdieron un plan para engatusar al hombre —una de ellas se hizo pasar por asistente social— y, de esta manera, poder entrar en su casa. Presuntamente, Francisca M. C. fue la que accedió primero y, posteriormente, le abrió la puerta a Vanesa. Después, vino la paliza. Ahora, ambas están en prisión.