“Jaén no es un lugar secundario en la historia, Jaén es una tierra protagonista”. Con una frase de su paisano, del universal Juan Eslava Galán, se estrenó en el cargo para aludir al sentimiento de orgullo de pertenencia a una tierra “extraordinaria, de historia, de esfuerzo y de talento, que ha sabido convertir la cultura del olivar, el patrimonio y la solidaridad de su gente en sus principales señas de identidad, una provincia que nunca ha dejado de avanzar, incluso en los momentos más difíciles”.
Recordó cuando, hace doce años, los vecinos de su pueblo depositaron en él su confianza para convertirse en alcalde y, en medio del silencio, subrayó: “Mi convicción sigue intacta: la política sólo tiene sentido cuando sirve para mejorar la vida de la gente”. Asumió la Presidencia de la Diputación con “ilusión y humildad”, consciente de su importancia y tuvo gestos de agradecimiento hacia el Partido Socialista, su familia, los diputados que le respaldan y, especialmente, Paco Reyes. “Hoy recogemos un testigo importante, desde el respeto a lo construido y desde la responsabilidad de seguir avanzando, porque Jaén tiene motivos para sentirse orgullosa de su gente, de sus pueblos, de su patrimonio, de su agricultura, de su cultura, de su industria, de su Universidad y de su enorme capacidad para superar dificultades”. Hizo un llamamiento a creer en las posibilidades que tienen los jiennenses gracias al talento, la capacidad de innovación y un enorme potencial económico y social.
El nuevo presidente hizo hincapié en la necesidad de construir un escenario de oportunidades para que los jóvenes no se vean obligados a salir de casa en busca de un horizonte y, en este punto, elogió el papel que desempeña la Universidad: “La sociedad jiennense ha dicho alto y claro que la UJA no se toca y seguiremos caminando de su mano y exigiendo una financiación justa”. Como alcalde de Arjona, con experiencia en descolgar el teléfono a cualquier hora del día, se comprometió a trabajar por los 97 municipios: “Serán la prioridad de esta institución, los grandes, los medianos y, especialmente, los más pequeños. No existe un Jaén de primera y un Jaén de segunda, existe una sola provincia formada por 97 municipios que merecen las mismas oportunidades. Seguiremos con la cooperación, impulsando espacios de participación y consenso y defendiendo el municipalismo como la mejor herramienta para acercar las soluciones a la ciudadanía”.
Juan Latorre desgranó las tres líneas de trabajo que marcarán su gestión. La primera: “Aprovechar las oportunidades que nos ofrece la cuarta revolución industrial, la inteligencia artificial, la automatización, el big data y el internet de las cosas”. Industria, innovación y empleo como prioridades, pero no sólo por la realidad del Cetedex, sino por la capacidad del tejido empresarial y la sociedad para dimensionar la oportunidad de generar un ecosistema mayor que sitúe a Jaén a la vanguardia en ámbitos como la robótica o la biotecnología. Anunció la creación de una Oficina de Captación de Empresas en Linares con la mirada puesta en la creación de empleo. Puntualizó: “Somos plenamente conscientes de que la atracción del emprendimiento y la innovación requieren infraestructuras adecuadas que son compatibles con la transición ecológica y la lucha contra el cambio climático. También reforzaremos la red de carreteras. Invertimos en infraestructuras como sinónimo de oportunidades, seguridad y cohesión territorial”. La segunda línea: “Colaboración con los ayuntamientos”. Prometió el presidente no escatimar esfuerzos para que la relación sea cada día más eficiente y fructífera. Habló de turismo, de apuesta por las academias de la Guardia Civil de Úbeda y Baeza, de igualdad, de bienestar social, de cultura y de dos grupos de población: Las personas mayores y los jóvenes. “Creo firmemente que son el presente e irse de Jaén deberá ser una elección, nunca una obligación”. Dejó claro que la tierra del mar de olivos vive una etapa inversora gracias al “impulso” del Gobierno central: “Jaén está hoy en el mapa de las inversiones”.
Tercera línea: “Mejora de la comunicación entre la Diputación y la ciudadanía”. Señaló: “Se abre una etapa de cercanía, escucha, diálogo, colaboración y defensa firme de los intereses de esta provincia. Tiendo la mano al otro grupo político sentado en esta corporación, porque podremos discrepar, pero nos une el deseo de que Jaén avance”. Fue crítico con la polarización de la vida pública y, con talento y talante, invitó a los presentes a apartar el espectáculo de la política para que imperen la seriedad, la cercanía y el diálogo. “Si dentro de unos años conseguimos que más jóvenes puedan quedarse en Jaén, que más familias encuentren aquí oportunidades, que nuestros pueblos sigan llenos de vida, entonces en ese momento habrá merecido la pena todo el esfuerzo. El futuro no se mide solamente en cifras, sino en personas, en oportunidades, en proyectos de vida. Su compromiso, exento de “milagros”, está en ayudar con sus manos a hacer más fácil el día a día de los ciudadanos. Con amor por todo lo que conoce, recorrerá cada rincón, cada barrio, para pregonar la riqueza de un patrimonio universal: Jaén.