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martes, 23 julio 2019
21:34
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URGENTE

La provincia pierde 1.996 jiennenses de forma natural

Según el Instituto de Estadística, en 2018 se produjeron 4.870 nacimientos y 6.866 defunciones
  • DEMOGRAFÍA. Personas mayores pasan el tiempo en un banco de la ciudad.
    DEMOGRAFÍA. Personas mayores pasan el tiempo en un banco de la ciudad.
Las cifras
4.870
Son los nacimientos registrados durante 2018, según los datos provisionales del IECA. Se trata de la cifra más bajas de las registradas desde 1975, cuando se cifraron en un total de 10.739.
6.866
Son las defunciones que se registraron durante 2018, la mayoría, 1.695, entre personas que contaban con edades de los 85 a los 89 años.

Jaén continúa perdiendo población, no solo por la gente que se marcha en busca de trabajo y oportunidades, sino también de forma natural según se recoge en la Estadística del Movimiento Natural de Población publicado por el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA). En concreto, y según los datos provisionales de 2018 publicados ayer por el organismo oficial, el año se cerró con 4.870 nacimientos frente a 6.866 defunciones, lo que da un crecimiento natural negativo de -1.996 jiennenses. De hecho, y aunque la situación se da también en otras provincias como Córdoba (-1.626); Granada (-1.239) y Cádiz (-218), la diferencia es mayor en la jiennense. En concreto, la cifra de nacimientos es la más baja desde 1975, cuando se registraron 10.739. Entre otros datos curiosos, la estadística recoge que el viernes es el día de la semana en el que se produjeron más partos en la provincia, 772 en total, frente a los domingos, cuando se constataron 631. En lo que respecta a las muertes fetales tardías, se produjeron 22, y en marzo y diciembre fueron los meses en las que más se registraron, cuatro en cada uno de ellos. En 10 de los casos la madre tenía entre 30 y 34 años de edad. En cuanto al número de nacimientos de madres no casadas, Jaén fue la provincia donde fue menor, con un 36,4% de los casos frente a otras como Cádiz, donde se registró el 52,4.

El año se cerró con 6.866 defunciones, lo que supone, en este caso, la cifra más alta de las registradas desde 1975, cuando se produjeron 5.331. En enero es cuando se registraron más (810), seguido de febrero (693) y marzo (615). Entre los que menos tuvieron está septiembre (450); octubre, (497) y julio (494). La mayoría de los casos se dieron entre personas que contaban con edades comprendidas entre los 85 y los 89 años (1.695), en su mayoría españoles, seguidos de los que tenían entre 80 y 84 años (1.315) y los de 90 a 94 años (1.088). En el caso contrario, se registraron 8 fallecimientos entre bebés de 0 años, y, entre los que se podrían considerar más antinaturales, 10 de niños de entre 15 a 19 años y 14 entre jóvenes de 20 a 24. También se dieron 32 muertes de extranjeros en la provincia, en 4 casos de personas con entre 50 y 54 años y en otros tantos entre 55 y 59.

En el caso de los matrimonios, se registraron 2.290, de los que la provincia registra el menor porcentaje de toda Andalucía en el caso de los exclusivamente civiles, con un 48%. De ellos, 2.250 fueron entre personas del mismo sexo. Respecto a la diferencia de edad, la mayoría de ellos (445) es tan solo de un año, seguida de dos (345) y de 3 (276). Entre los que menos se dan son los que entre los cónyuges hay una diferencia de diez años (36). En la mayoría de los casos (2.194) ambos son españoles, mientras que en 94 uno de ellos era extranjero, y en 2 ocurría con los dos contrayentes.

La situación en la provincia es similar a la del resto de Andalucía, donde los nacimientos y matrimonios descendieron un 6,2 y un 4,3 por ciento, respectivamente, mientras que el número de defunciones aumentó con respecto a 2017 un 1,6 por ciento.