El mes de junio se tiñe de muchos colores con una clara consigna: defender los derechos conseguidos y no dar ni un paso atrás en la lucha por la igualdad Lgtbi+. Una premisa que año tras año, por desgracia, es necesario reafirmar ante todo el conjunto de la sociedad. Y aunque entre risas, música y aparente fiesta, el mensaje reivindicativo está ahí, mostrando una realidad silenciada durante muchos años. Motivo por el que ayer una marea arcoiris recorrió la ciudad bajo el lema “Unidas, unidos y unides por la diversidad. Orgullo que echa raíces”. El acto reivindicativo del Orgullo de Jaén comenzó en el parque del Seminario y atravesó la ciudad hasta llegar al escenario “Jaén pierde aceite” en el Paseo de las Bicicletas donde tuvo lugar el culmen de la manifestación con la lectura de un manifiesto.
Firmado por las asociaciones participantes en el Orgullo jiennense —Somos de Colores, Chrysallis, AASA y Arco Iris Jaén—, pusieron de relieve las diferentes cuestiones que preocupan al colectivo Lgtbi+. En un repaso por la historia de la lucha por sus derechos, los representantes de dichas asociaciones sacaron a relucir varios datos sobre la Lgtbifobia, como el último informe Estado Lgtbi+, elaborado por Felgbtbi+, el cual revela que más de la mitad de las personas Lgtbi+, un 54 %, “ha vivido algún incidente de odio durante el último año. Más de la mitad. Detrás de ese dato hay personas que han sido insultadas, acosadas, amenazadas o agredidas. Hay personas que han sentido miedo al caminar por la calle, al mostrar afecto en público o al hablar de su vida. Hay personas que siguen sintiendo que deben esconder una parte de sí mismas para sentirse seguras”, indicaron.
Esta problemática, sumada a otras muchas expuestas, hizo que desde el escenario se pidiese un “Pacto de Estado contra los discursos de odio hacia los grupos en situación de vulnerabilidad”, así como el cumplimiento de los compromisos adquiridos por las fuerzas políticas. “Porque combatir las agresiones exige actuar sobre la raíz que las alimenta, y ninguna democracia puede permanecer impasible mientras una parte de su ciudadanía es convertida en objetivo de campañas de señalamiento y odio”, arguyeron.