La Audiencia determina que Pulpillo no es un estafador

“Quiero dar las gracias a mi abogado, Víctor Tovar. Siempre creí en la justicia”

12 abr 2021 / 16:48 H.
Ver comentarios

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Jaén absuelve a Miguel Ángel Pulpillo de los delitos de estafa y falsedad documental, por los que el Ministerio Fiscal pedía siete y dos años de prisión respectivamente. También quedan absueltos otros veintiún acusados por la Fiscalía de ser cómplices de Pulpillo, algunos del delito de estafa y otros del de falsedad documental.

Todo estalló en junio de 2016, cuando Pulpillo, natural de Rus y conocido por su participación en la octava edición de Gran Hermano, fue detenido por la Guardia Civil en el marco de la operación Krake. El motivo del arresto fue su presunta implicación como cabecilla en una organización criminal que supuestamente se dedicaba a estafar a clientes a través de negocios relacionados con la telefonía móvil.

Pulpillo recuerda ese día como si fuera ayer, pues varias patrullas de la Guardia Civil registraron su casa y su negocio e intervinieron dinero, móviles y equipos informáticos. A este respecto, el ruseño admite que su negocio puede parecer algo inusual. “Hay miles de fruterías, pero no tantas asesorías de telefonía móvil”, afirma, al mismo tiempo que explica a qué se dedicaba: “Trataba de rebajarle a mis clientes el precio de su factura telefónica y, para ello, negociaba con las compañías”.

Asimismo, asegura que entre su clientela había personas que no querían negociar directamente con las compañías, bien porque “no tenían tiempo, porque no sabían o simple y llanamente porque les daba pereza”. “Delegaban en mí, yo representaba a mis clientes y hablaba en su nombre con la compañía, era una especie de intermediario”, asegura.

Añade Pulpillo que, en algunas ocasiones, él le ofrecía a los clientes “comprar los teléfonos que las propias compañías suelen brindar ante un cambio de tarifa o de condiciones”. De este modo, el ruseño explica por qué la Guardia Civil encontró tantos teléfonos en su domicilio y en su negocio tras el registro.

Sobre las miles de personas estafadas, información que confirmó el Instituto Armado a finales de 2016, Pulpillo se pregunta dónde están. Lo hace tras comprobar cómo en el juicio, que se celebró el pasado 9 de febrero en la Institución Ferial de Jaén (Ifeja), el Ministerio Fiscal llamó a declarar quince testigos, de los cuales ninguno de ellos se considera estafado, según el testimonio de Pulpillo y la sentencia de la Audiencia Provincial.

Por ello, el ruseño considera que todo este proceso ha supuesto una “injusticia” tanto para él como para el resto de acusados. “Se me han cerrado muchas puertas. ¿Sabe lo que es llamar a un timbre y que no te abran porque eres ‘el Pulpi’ el de las estafas? He estado cinco años sin pasaporte, sin poder viajar”, relata Miguel Ángel, que recuerda con especial dolor cómo su madre, con 83 años de edad, tuvo que ver cómo su calle se llenó de guardias civiles.

“Desvalijaron mi casa, mi oficina, se llevaron dinero, teléfonos, equipos informáticos... Se lo llevaron todo”, lamenta Pulpillo, quien pone de manifiesto que Vodafone retiró su acusación particular y que Orange hizo lo mismo en 2018. De hecho, en un documento al que ha tenido acceso este periódico, la compañía telefónica asegura haber contactado con algunos de sus clientes, usuarios también de la empresa de Pulpillo, que aseguraron no sentirse estafados por el entonces acusado.

No solo se victimiza él, sino que pone el foco en que eran veintiuna personas más las acusadas. “Algunas perdieron su trabajo, otras cayeron en antidepresivos... Esto no ha sido justo para nadie”, apunta Pulpillo, que ve por fin el final a cinco años que le provocaron ansiedad, le han hecho ganar veinte kilos y lo han unido, de momento, a una máquina que le ayuda a respirar por las noches. “Le agradezco todo el trabajo a mi abogado, Víctor Tovar”, concluye.



Jaén