Partir de la tradición y el mayor emblema de la provincia jiennense como es el aceite de oliva virgen extra para ponerlo al servicio de la bioquímica. Este es el “leivmotiv” que mueve a la arjonera María Dolores Jaén Cañadas, que fue la primera en recoger su premio Jiennense del Año 2025 en la categoría de Iniciativa. Reconoció estar nerviosa antes de empezar su agradecimiento: “No sé si seré capaz de decir cuatro palabras”. Jaén Cañadas, en primer lugar, señaló el especial significado que tiene para ella este premio: “Recibir este reconocimiento por parte de Diario JAÉN es un honor inmenso, un recuerdo que guardo siempre en mi corazón”. Y añadió: “Cuando alguien empieza un camino, nunca piensa en los reconocimientos, sino simplemente en trabajar, crear, luchar por sus ideas e intentar hacer las cosas”. Tampoco se olvidó de todos aquellos que le han ayudado hasta llegar a esta meta: “Quiero empezar por mi compañero de vida, mi marido, pues este reconocimiento es suyo también. Hace 26 años decidió creer en mi idea y, desde entonces, 24 horas al día durante 26 años son muchas horas y este camino lo hemos recorrido juntos”.
Pero María Dolores Jaén hizo una mención especial a su abuela: “Ella, sin saberlo, sembró muchas cosas que forman parte de mi vida. El aceite de oliva lo usaba como algo más que un alimento: elaboraba una crema, con aceite y diez centímetros de vela de las procesiones para su cara, pues era alérgica a todos los cosméticos. Ella era cuidado, tradición y cariño”. Tampoco se olvidó de sus padres, hijos y hermanos, así como a todos aquellos que creyeron en ella, como Juan Bueno, y terminó con unos versos: “Primero, la bondad; segundo, el talento; y aquí se acaba el cuento”. “Jaén no es una tierra, es una manera de sentir. Es la fuerza de nuestras raíces. Jaén es mi apellido. Soy Loles Jaén, de Arjona, y allá donde voy, siempre lo digo y me dicen qué casualidad. Quizás la vida trate de eso: avanzar, crear, caer y volver a levantarse. Siempre he llevado a nuestras raíces de la mano”.