Jaén acoge una jornada para reforzar la atención de víctimas de violencia de género con discapacidad
La cita ha sido organizada por la Junta de Andalucía y ha visibilizado la doble discriminación sufrida por estas mujeres
La Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad ha impulsado este jueves en Jaén una jornada de formación a través del Protocolo Andaluz para la atención a mujeres con discapacidad víctimas de violencia de género. Ha combinado formación y sensibilización, ofreciendo herramientas al personal de administraciones públicas y entidades privadas que intervienen en este ámbito, según ha explicado la delegada de Inclusión Social, Ángela Hidalgo, que ha participado en el encuentro. El protocolo, actualizado en noviembre de 2024, fue desarrollado por la Consejería junto a la Federación de Asociaciones de Mujeres con Discapacidad en Andalucía (Famdisa) en el seno del Observatorio Andaluz de Violencia de Género.
La acción formativa se ha organizado en dos bloques. El primero ha sido impartido por Lola López, técnica en Salud Mental, mediación e integración familiar, y el segundo por María Jesús Pérez, presidenta de Famdisa. “Ambas representan una clara apuesta por la defensa de los derechos de las mujeres con discapacidad, visibilizando la doble discriminación por razones de género y discapacidad, y aportan amplia experiencia en programas de enfoque de género y diversidad”, ha afirmado Hidalgo.
Durante la jornada, se ha abordado el papel de la mujer con discapacidad como sujeto de derechos, identificando factores y riesgos específicos, analizando experiencias y buenas prácticas, y ofreciendo formación práctica sobre el protocolo, incluyendo fases de detección, acompañamiento, coordinación institucional y herramientas necesarias para su aplicación.
En este sentido, la delegada de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad ha destacado que “esta cita formativa es una herramienta fundamental para combatir la lacra de la violencia de género”. La formación está dirigida a trabajadores sociales de servicios comunitarios y del Servicio Andaluz de Salud, profesionales de centros de información municipal e institutos provinciales de atención a la mujer, del Servicio de Atención a las Víctimas de Andalucía (SAVA), del Instituto de Medicina Legal y de otras entidades vinculadas a la atención de mujeres con discapacidad. “La coordinación institucional es esencial, y en este caso resulta clave porque los organismos que intervienen forman una red que debe ser ágil, sólida y eficaz en la atención a estas mujeres”, ha concluido Hidalgo.