La novillada en clase práctica celebrada en el coso de La Alameda fue el punto de partida previo de los festejos taurinos de feria, previstos para el 11 y el 17 de octubre. Emilio Espigares, de la Escuela Taurina de Jaén, fue el encargado de abrir plaza. Tanto con el capote como con la muleta puso mucha expresión y supo llegar a los tendidos en una faena basada, sobre todo, en el toreo al natural. Estuvo acertado con la espada y se llevó las primeras dos orejas.
Gabriel García, de la escuela Taurina La Gallosina, mostró solvencia y vistosidad con el capote. Con la muleta mostró un toreo de gusto y clase en una faena de mucho temple administrando los tiempos y las nobles embestidas.
Manuel Valencia, de la Escuela Taurina de Jaén, se topó con un animal que perdía las manos desde que salió de los corrales lo que condicionó tanto la lidia con el capote como con la muleta. Puso voluntad y entrega en una faena larga pero a la que le faltó continuidad y no rubricó con el acero.
Pablo Torres, de la Escuela Taurina de Valencia, escuchó palmas tras finalizar la faena al cuarto novillo de la tarde. Su actuación comenzó con un recibo a la verónica con muchísimo gusto. Con la muleta el novillero mostró empaque y estética en una faena de rotundidad y personalidad en las tandas. El fallo con la espada emborronó su gran actuación. Jesús Perez, “El Accitano”, de la Escuela Taurina de Jaén, comenzó muy dispuesto en el recibo al quinto de la tarde a portagayola. Cuando llegó a la muleta, el novillo perdía las manos al intentar bajar la franela lo que dificultó la continuidad de la entregada faena.
Izan Alonso, de la Escuela Taurina de Guadalajara, puso mucha transmisión en el toreo de capote, tanto en el recibo como en el posterior quite. Cogió los palos para banderillear con emoción y entrega en ajustados pares. Con la muleta, la labor de alcarreño estuvo marcada por su personalidad en los adornos y remates, y la vibración y transmisión en las series de toreo fundamental. Espigares, García y Alonso salieron a hombros en un festejo con mucha juventud en los tendidos.
Ganado: Novillos de Apolinar Soriano, muy bien presentados. Premiado el lidiado en segundo lugar, de nombre Corresol y herrado con el número 22 con la vuelta al ruedo.
Novilleros: Emilio Espigares, dos orejas
Gabriel García, dos orejas.
Manuel Valencia, silencio tras aviso.
Pablo Torres, palmas.
Jesús Peláez, “El Accitano”, oreja tras aviso.
Izan Alonso, dos orejas y rabo.
Incidencias: La plaza rebasó la media entrada.