El tranvía de Jaén entra este mes de agosto en una fase determinante para su esperada puesta en marcha. Tras años de bloqueos administrativos, anuncios inconclusos y trámites pendientes, el proyecto da un salto cualitativo tras la formalización del contrato de explotación con la UTE integrada por Grupo Ruiz y Grupo Barraqueiro, adjudicataria por un importe de 13,2 millones de euros para los próximos cuatro años.
La llegada de agosto trae consigo los primeros cambios visibles sobre el terreno para adaptar la ciudad a la circulación tranviaria. Una de las afecciones más destacadas se produce en el Paseo de la Estación, una de las arterias principales de la capital, donde se reordenará el tráfico con el cambio de sentido de una de sus vías, que pasa a ser descendente. Esta reorganización vial es un paso previo e imprescindible para garantizar la seguridad y regularidad durante la inminente fase de formación de conductores y realización de pruebas.
Aunque la previsión más reciente sitúa la puesta en marcha con pasajeros a partir del último trimestre de 2026, no existe aún una fecha oficial cerrada en el calendario. El inicio definitivo del servicio comercial dependerá del cumplimiento estricto de varios hitos. El primer, la selección y formación del personal, la contratación de maquinistas y su capacitación práctica en la red; además de disponer de seguridad ferroviaria, para lo que se ejecutan las pruebas en blanco y la validación técnica de todos los sistemas junto a la integración del transporte y su coordinación con las líneas de autobús urbano existentes.
Si no emergen nuevos recursos administrativos, incidencias técnicas o retrasos en la fase de pruebas, la capital jiennense podría ver circular el tranvía con pasajeros antes de que finalice el año, cumpliendo así una de las reivindicaciones históricas de la movilidad en la provincia.