El transporte “pirata”, una nueva amenaza para el sector

La Guardia Civil de Jaén intensifica los controles a los “paqueteros”

19 dic 2017 / 08:46 H.

Se hacen portes desde Jaén a cualquier punto de España. Baratísimo”. Solo hace falta un anuncio —este está sacado de una página de internet— y una furgoneta —que hasta puede ser alquilada— para “montar” una empresa de transporte ilegal. Los profesionales del sector denuncian que está proliferando la competencia desleal, es decir, las personas que realizan mudanzas y transportes de pequeños portes sin la licencia correspondiente. Hay más “piratas” en las calles y en las carreteras que, además, hacen más daño, en una etapa en la que cada encargo es un tesoro. La situación se ha agravado, además, con la irrupción en el sector de nuevos competidores que rayan la ilegalidad. Basándose en la mal denominada economía colaborativa, realizan repartos en condiciones de competencia desleal, ya que no afrontan los mismos requisitos fiscales y de contratación que el resto de compañías.

Tantas son las quejas de los transportistas “legales” que la Guardia Civil de Jaén ha intensificado los controles para tratar de “cazar” a los denominados “paqueteros”. De forma aleatoria, agentes del Subsector de Tráfico de la Comandancia de Jaén establecen vigilancias en las principales vías de comunicación de la provincia, sobre todo en la A-44 (Bailén-Motril) y la Autovía de Andalucía, principalmente en las zonas de Despeñaperros y Andújar.

Los más damnificados por esta competencia desleal son los transportistas que hacen mudanzas o transportes de pequeñas mercancías. Los vehículos pesados no tienen tanto intrusismo, ya que son vehículos más fáciles de controlar por parte de las autoridades. Casi nadie se atreve a ponerse en la carretera con un tráiler y sin papeles. Los que están saliendo como setas son los “paqueteros”, conductores que con pequeñas furgonetas se dedican a realizar portes de paquetes bajo cuerda.

Es difícil perseguir esta actividad por parte de los agentes. Existe un vacío legal, tal y como ocurre, por ejemplo para el sector del taxi con los conductores de Uber y Cabify. Ahora bien, lo que sí pueden controlar los agentes de la Guardia Civil es otros aspectos más relacionados con la seguridad vial. Estas furgonetas de reparto ilegal son un riesgo en la carretera: suelen estar conducidas por personas que no son profesionales, que las pilotan como si fueran turismos —y no lo son—. De hecho, como no están obligadas a llevar tacógrafo, es imposible saber si el conductor ha respetado los descansos reglamentarios, ha circulado a más velocidad de la debida porque tienen rutas que cumplir en un tiempo determinado o lleva cientos de kilómetros a sus espaldas. Además, muchas veces presentan condiciones mecánicas precarias y suelen ir sobrecargadas. La Guardia Civil de Tráfico está estableciendo controles al azar, casi siempre nocturnos y en los que los agentes llevan el apoyo del servicio cinológico: “Están dando muy buenos resultados”, explica un portavoz de la Comandancia de Jaén.

Ha habido denuncias de todos los tipos: exceso de carga, velocidad indebida, alcoholemias e, incluso, por conducción bajo los efectos de las sustancias estupefacientes. De hecho, más del 40 por ciento de los “paqueteros” que fueron sometidos al test antidroga dio positivo. “Es una cuestión que nos preocupa mucho porque estos transportistas ilegales son un peligro para la seguridad vial”, reitera un agente del Subsector de Tráfico de la Comandancia de Jaén. La Guardia Civil anuncia que los controles se intensificarán en la Navidad.