El mercado del aceite sigue sin dar buenos resultados
Desciende tanto en comercio interior, exportaciones y producción
Será el “balón de oxígeno” —tal y como lo definieron desde UPA-Jaén— que la reducción de los módulos del IRPF lanzó a los olivareros jiennenses suficiente como para paliar la situación económica del sector? Ciertamente, aún es pronto para responder a una pregunta como esta. Sin embargo, sí hay algo que se desprende de ella, y es la necesidad existente de una medida de este calibre (aunque para muchos, con razón, sea insuficiente).
Para sostener este razonamiento solo es necesario echar un vistazo a los datos del mercado del aceite de oliva que dejó febrero. Caen la producción, el mercado interior y las exportaciones, a la vez que las importaciones experimentan un pequeño crecimiento. En definitiva, un panorama nada favorable para los agricultores y productores oleícolas de la provincia jiennense, que no solo tienen que enfrentarse a una crisis cuyas raíces tienen ya más de un año, sino también a las consecuencias económicas y sociales que el covid-19 está dejando en todo el mundo.
Para ser más concretos, según muestran los datos de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), organismo dependiente del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en lo referente al mercado interior se observa una reducción de las toneladas comercializadas tanto en la variable mensual como en la anual. Así, en febrero se llegó a las 38,5 mil toneladas de aceite de oliva vendidas, mientras que en enero fueron 38,8 y, en el mismo periodo del año pasado, 47,1. De hecho, la cifra obtenida este año es la más baja de la registrada en las últimas cuatro campañas en lo que respecta al mercado interior durante febrero.
Con la vista puesta en la frontera, las exportaciones de aceite de oliva también se vieron reducidas en dicho mes, siendo, para este ejercicio, 75 mil toneladas las comercializadas; 81,6, en enero, y 88,4, en el mismo periodo del año pasado.
Y, sobre la producción, aunque ya estaba más que anunciado que la campaña de recogida de aceituna de este año reflejaría un descenso más que significativo con respecto al periodo anterior, la comparación con el año pasado supera más del 50%. Ciertamente, el mes de febrero refleja, habitualmente, una bajada en la producción de aceite debido a que la gran mayoría del fruto ya está recogido y/o convertido en oro líquido, por lo que la comparativa mensual no es tan relevante como la anual. En este febrero, la producción fue de 100,4 mil toneladas; en enero, 322,8, y, en el mismo periodo del año pasado, 277,4.
Mientras tanto, el único dato que refleja un crecimiento es, ciertamente, negativo. Las importaciones de aceite de oliva aumentaron en febrero, llegando a las 16 mil toneladas, una cifra que en enero se quedó en las 14,9 y, en el mismo periodo del año pasado, en 13,6.