Detenido tras huir de la Policía en una alocada persecución

Varios peatones tuvieron que echarse a un lado para evitar ser arrollados

03 ago 2017 / 10:30 H.

Mario T. G., un vecino de la capital de 22 años, pasó la madrugada del martes en los calabozos de la Comisaría de Jaén. Presuntamente, este veinteañero, con numerosos antecedentes, protagonizó una alocada persecución por las calles del barrio de La Glorieta. Circuló “a gran velocidad” con una patrulla de la Policía pisándole los talones, no respetó varias señales de tráfico e, incluso, obligó a varios peatones a echarse a un lado para evitar ser arrollados, tal y como confirman las fuentes policiales consultadas. En un primer momento, logró escapar, aunque fue detenido media hora después como presunto autor de un delito de conducción temeraria. Tras prestar declaración ante el juez Fernando Moral, quedó en libertad con cargos.

Los hechos ocurrieron en la noche del pasado lunes. Alrededor de las once y media, una patrulla que se encontraba en la zona detectó un vehículo sospechoso que circulaba por la ronda Astrónomo Al-Jayyani. En concreto, se trataba de un Audi A-3 de color negro y con los colores tintados. Cuando los agentes se dirigieron hacia él para identificar al conductor, el vehículo aceleró y se introdujo por una calle por la que no se podía pasar. Los agentes le realizaron señales de todo tipo —luminosas y acústicas— para que se detuviera. Sin embargo, presuntamente, hizo caso omiso a las indicaciones. Todo lo contrario. Aceleró el vehículo aún más, se saltó un “stop” y llegó hasta la carretera de Los Villares. Su maniobra obligó a otro conductor que circulaba adecuadamente a frenar bruscamente y derrapar para evitar la colisión. En ese punto, la Policía perdió la pista del Audi A-3 negro. Eso sí: los agentes pudieron anotar el número de la matrícula, reconocer al joven que conducía el vehículo y avisar a otros cuerpos de seguridad de lo que había pasado.

Tres cuartos de hora después, otra patrulla de la Policía Nacional localizaba el coche. Estaba aparcado en la calle Senda de los Huertos y era conducido por una joven. En el asiento del copiloto viajaba Mario T. G., el joven al que los agentes habían identificado como la persona que condujo temerariamente por las calles del barrio de La Gloria. En ese momento fue detenido, acusado de un delito de conducción temeraria. Tras pasar la noche en los calabozos, fue puesto a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Jaén, que está en funciones de guardia. Quedó en libertad con cargos. El automóvil está a nombre de un familiar de la mujer que lo conducía cuando fue localizado, por lo que le fue devuelto.

Mario T. G. es un viejo conocido de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. La Policía lo ha detenido en 17 ocasiones anteriormente, casi siempre por delitos contra el patrimonio. En su declaración ante el juez, el joven negó que condujera temerariamente y defendió su inocencia. Su señoría lo puso en libertad con cargos, a la espera de la celebración del juicio. El incidente causó un enorme revuelo en la zona de La Gloria, donde numerosos vecinos estaban en la calle y terrazas de establecimientos hoteleros.