Despedida con sabor agridulce
Los 126 niños refugiados que participan en el “Vacaciones en Paz” vuelven junto a sus familias
Besos, abrazos y un sinfín de muestras de cariño. Tristeza en las familias, después de dos meses, y sentimientos encontrados entre los 126 pequeños refugiados que llegaron de manos de la Asociación de Apoyo al Pueblo Saharaui. Y es que, por una parte, regresan con sus seres queridos, mientras que, por otra, dejan aquí a aquellos que han sido su familia durante estas “Vacaciones en Paz”. “Para nosotros es un día muy triste, pero también es verdad que ellos se van tan contentos con su ropa y sus regalos con los que contar todo lo que han vivido aquí. Aunque no son tan materialistas como nosotros”, explica una de las madres, Carmen Gallardo.
Una experiencia que no le resulta nueva, puesto que participa en el programa desde hace dos décadas e, incluso, ha visitado los campamentos saharauis: “Este verano ha sido muy especial porque el niño que ha venido es sobrino de la primera que tuve en acogida”, afirma. También recuerda que los primeros días fueron un tanto duros para él, hasta que se acostumbró a la familia y al círculo cercano a Gallardo. “Es un encanto. Un niño agradecido, gracioso y muy alegre”, indica.
En el caso de Juani Carvajal, que también repite la experiencia —de hecho, la que se fue ayer a los campamentos de Tinduf (Argelia) es la tercera niña que acoge—, le costó mucho más hacerse con los hábitos y costumbres de aquí: “No le gusta España y está loca por volver con su familia. Aun así, hemos pasado momentos maravillosos y la verdad es que ahora da mucha pena, porque quieras o no a estos niños les tomas mucho cariño. Para mí es como una hija más”.
Los pequeños llegaron a finales del pasado mes de junio con el principal propósito de paliar las necesidades básicas sanitarias y alimenticias, muy deficientes en los campamentos. Con este fin se hicieron controles médicos y se revisaron sus cartillas de vacunación. Pero, además, durante estos dos meses, las familias y los menores disfrutaron de la playa, de actividades en la piscina, de ferias y juegos, entre otras muchas iniciativas, que estuvieron marcadas por el calor familiar.
La Asociación de Apoyo al Pueblo Saharaui de Jaén recibió este verano a 72 niños y el de Amigos del Sáhara Libre de Linares a 45, de un total de casi 1.300 niños que disfrutaron durante estos meses del calor de las familias de acogida en Andalucía.
El programa “Vacaciones en Paz” se desarrolla en la provincia desde 1992 como respuesta al exilio que la población saharaui sufre lejos de su país y con la colaboración de las familias. En los últimos meses, organizaciones internacionales denunciaron la escasez de ayuda humanitaria en los campamentos de Tinduf, y la población saharaui se queja de la poca iniciativa de la comunidad internacional para resolver un conflicto que les mantiene desde hace 40 años en el exilio.