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CAMBIAMOS DE PIEL, NO DE ESENCIA

Condenado a 18 años de cárcel por agredir sexualmente a tres hermanas menores

21-06-2026 / 12:12

Las tres denunciaron que las tocaba al menor de los cuidados durante dos años

La Sección Segunda de la Audiencia de Jaén ha condenado a penas que suman 18 años de cárcel a un hombre de 60 años por agredir sexualmente y de forma continuada durante dos años a tres hermanas menores de edad. En el momento de los hechos, las menores tenían entre 13 y 15 años y eran hijas de un amigo suyo. Además, como accesorias, en la sentencia recogida por Europa Press se le imponen 33 años de prohibición de acercarse y comunicarse con las menores, y otros 15 años de libertad vigilada consistente en la obligación de participar en cursos de educación sexual. También se le impone inhabilitación especial durante 33 años para cualquier profesión u oficio directo con menores de edad, sea o no retribuido. Por último en concepto de responsabilidad civil se le condena a indemnizar a las tres menores en cantidades que suman los 39.000 euros.

Durante el juicio celebrado el pasado mes de marzo, el acusado admitió que solo tocó a una de ellas, la más pequeña, pero lo hizo porque ésta se lo pedía. “Ella me lo pedía. Le tocaba donde ella quería”, dijo el acusado, al tiempo que señaló que con la más pequeña —con discapacidad intelectual leve— ocurrió “solo un par de veces” y “siempre fue por fuera” y por encima de la ropa. “La quería como si fuera mi hija, pero no la quería para otra cosa”, manifestó el acusado después de que su propia hija declarara en el juicio que su padre y la menor “se querían”. El acusado declaró que con las otras dos hermanas, de 15 y 14 años no hizo “nada de nada”. “Lo de las hermanas mayores es absolutamente falso”, afirmó el procesado.

Ahora, como hechos probados, la sentencia recogida por Europa Press, establece que el acusado “llevó a cabo actos de naturaleza sexual sobre las hijas menores” de su amigo. Las declaración de las menores se hizo en el juicio mediante prueba preconstituida. La menor de todas relató que todo empezó cuando ella tenía once años y el acusado empezó a acosarla con llamadas, miradas y gestos. “Era muy amigo de mi padre”, dijo la menor, al tiempo que apuntó que ella “se lo creía todo” cuando el acusado le decía que fuera a su casa con cualquier excusa. De esta forma, la menor contó múltiples episodios de prácticas sexuales a las que supuestamente la sometió el acusado.

“Él tenía más fuerza que yo y tiraba de mí”, contó la niña durante la declaración que hizo en 2024, en la que también ha mantenido que el procesado la seguía “por las esquinas”, la llamaba a su móvil insistentemente y le mandaba mensajes, hasta el punto de tener que bloquearlo. Las otras dos hermanas, una con 16 y otra con 17 cuando se denunció el caso, coincidieron en que todo comenzó dos años antes. Según las menores, el acusado era “muy amigo” de su padre. Él llamaba también insistentemente y las tocaba al menor de los descuidos. “Eran llamadas y llamadas, 24 horas. Nos perseguía”, ha dicho la hermana mayor. Todo saltó a la luz cuando una de las hijas del acusado encontró en el móvil de su padre una foto dando un beso a la menor de las hermanas. A partir de ahí, las niñas acabaron contando a su padre la situación que llevaban soportando desde hacía dos años, aunque con anterioridad a esto ya habían trasladado a su padre su incomodidad por la presencia del acusado, que “a todas horas” andaba por la casa.

“Lo conozco de toda la vida, yo no me esperaba esto. Nos llevábamos bien, bien”, dijo el padre de las tres menores en su declaración. Manifestó que él nunca notó nada a sus hijas porque éstas no le contaban nada y que se enteró de todo cuando le llegó la foto de su pequeña besándose con el acusado. Los psicólogos de Márgenes y Vínculos expusieron en el juicio que el testimonio de las tres menores es “creíble” y que la sintomatología que presentan es compatible con ser víctimas de violencia sexual infantil. Respecto a la menor de todas coincidieron en que su nivel cognitivo “no afecta a la credibillidad de su relato”.

El Ministerio Fiscal, al igual que la acusación particular, calificaron los hechos como tres delitos continuados de agresión sexual, uno de ellos con penetración, por los que reclamaron penas de cárcel que sumaban 20 años y que finalmente han quedado en 18 años de prisión. Fue el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de La Carolina el que acordó en febrero de 2024 el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza del acusado. Desde entonces el acusado ha permanecido en la cárcel a la espera de la celebración del juicio. La sentencia no es firme y se puede recurrir en apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.