Chico Pérez: “Es un orgullo tanto para mí como para mi familia”
El jiennense recoge mañana el Premio Especial Jaén Joven de Diario JAÉN
LA ENTREVISTA
Chico Pérez, con 30 años, se ha convertido en un pianista consagrado. Un talento que le ha hecho merecedor del Premio Especial Jaén Joven que concede Diario JAÉN y que recogerá mañana en el Aula Magna de la Universidad de Jaén.
—Para un artista tan reconocido en el ámbito nacional, ¿qué supone recibir el Premio Especial Jaén Joven?
—Para mí es un premio especial porque yo he crecido en mi casa viendo cómo mi padre leía Diario JAÉN todos los días, y a día de hoy no ha cambiado. Por tanto yo desde pequeño entendí que salir en un periódico así era un motivo de orgullo, tanto para mí como para mi familia. Cuando me comunicaron que me concedían este galardón me alegré por el reconocimiento, pero aún más por tener ese punto especial. Al fin y al cabo, Diario JAÉN siempre ha estado y estará en cada paso que doy en mi carrera, así que todavía tiene un mayor sentido.
—Como joven jiennense, ¿cómo diría que le ha influido abrirse paso desde su tierra natal ¿Ha habido más facilidades o más trabas?
—Yo nunca me he podido quejar. En Jaén siempre me han dado muchísimo apoyo, he tenido oportunidades de presentar mis espectáculos y mis discos, y desde los medios de comunicación siempre se han hecho eco de todo. En ese sentido sí creo que me han ayudado mucho. Aun así, todavía es verdad que para dar un paso más en la música, o en algunas otras profesiones, tienes que salir. Jaén tiene sus limitaciones, pero creo que hasta donde ha podido, tanto el público como todo lo que rodea a la música, tengo que estar súper agradecido. Jaén siempre ha sido casa desde que me fui, siempre me he sentido querido y valorado, y eso es una maravilla.
—Su próximo trabajo, “Sarao”, se presenta oficialmente el próximo 8 de noviembre en Madrid. ¿Qué podemos esperar?
—Tengo muchas ganas de que llegue la fecha. Es el pistoletazo de salida del disco, de la siguiente gira de cómo van a ser los siguientes conciertos. También significa una responsabilidad, pues es la segunda vez que estamos presentes en el Festival Internacional de Jazz de Madrid, la última vez fue con “Continente 27”, y será con colaboraciones fantásticas como Tu Otra Bonita o Juanito Makandé. Aún así seguimos terminando de grabar el disco, porque me lo he tomado con calma y no tengo prisa por sacarlo, pero sí por hacer algo bonito y que me apetezca.
—¿Cuándo podremos vivirlo en primera persona en Jaén?
—Mi intención para mi ciudad es ofrecer algo grande, dar un paso más porque no merece menos. Aún estamos estudiando de qué manera hacerlo, por lo que no puedo dar una fecha, pero espero que cuando llegue el momento sea un espectáculo a la altura.
—Este 2024 está marcado por varios hitos en su carrera, como su participación en la XXIII Bienal de Flamenco de Sevilla. ¿Cómo vivió la experiencia?
—Fue, sinceramente, una pasada. Desde que sabes que estás programado para la Bienal te das cuenta de la trascendencia que tiene, tanto en Sevilla como en el mundo del flamenco. Se nota mucho tanto en la presión de los medios como de los aficionados, por la responsabilidad de estrenar un espectáculo. Es un festival en el que todo el mundo quiere estar. Estrenamos el espectáculo “Con Acento XL”, junto con la Big Band del Conservatorio Superior de Música Manuel Castillo de Sevilla y Sergio de Lope. Ha sido una experiencia inolvidable, y me siento orgulloso de haber podido representar a mi provincia en un evento de este calibre.
—Una faceta poco conocida es su reciente trabajo como compositor de piezas audiovisuales. ¿En qué proyectos ha trabajado últimamente?
—Hasta el momento he trabajado en el cortometraje “Reflejo”, presentado en la X edición de “Rodando por Jaén”, así como en el documental de Manuel Carrasco “Hay noches que duran toda una vida”. El primer largometraje completo en el que he trabajado es “La vida en una gota”, que se estrena este jueves, precisamente, en los Cines Yelmo de Jaén. También el álbum de la banda sonora, en todas las plataformas de streaming. Ha sido una experiencia increíble, no solo por la historia, que ya de por sí es bonita e inspiradora, sino por todo el proceso de creación.
—¿Es más fácil componer un disco sin más red que la propia creatividad o una banda sonora con la base que te aportan las imágenes del rodaje?
—Para mí creo que es más fácil porque yo siempre me he inspirado en momentos, en recuerdos, en paisajes. Cuando ya te lo dan en imágenes a las cuáles te tienes que ceñir, es más sencillo porque muchas veces la libertad en la música nos hace dudar de todo lo que componemos. A mí personalmente el cine es algo que siempre me ha inspirado mucho, y desde pequeño siempre me he sentido atraído por las bandas sonoras. Me apasiona y por eso he querido abrir esta nueva faceta.