La Sección Tercera de la Audiencia de Jaén ha celebrado el último de los juicios con el que se cierra el caso de la red que habría simulado una veintena de accidentes de tráfico en la provincia de Jaén para estafar a aseguradoras y obtener indemnizaciones ilícitas entre 2007 y 2011. Una mujer se ha sentado en el banquillo de la Audiencia acusada de haber simulado en julio de 2011 un accidente de tráfico por el que fue indemnizada con unos 4.000 euros por la compañía aseguradora. La acusada ha negado en su declaración que ella simulara el accidente o que conociera, como reconocieron en su día el resto de ocupantes del vehículo, lo que iba a ocurrir. “Yo no fingí nada ni aparenté nada”, ha dicho la acusada, que sí ha admitido haber cobrado la indemnización, al tiempo que se ha mostrado dispuesta a devolver el dinero. Ha señalado que ella se enteró a posteriori y que ni siquiera hizo uso de las 68 sesiones de fisioterapia que le prescribieron porque “a mí no me pasó nada”. Ha indicado que el día del accidente, se limitó a acompañar a su entonces pareja a Jaén para hacer unas compras. Su expareja es otro de los condenados que reconocieron en su día haber sido partícipe de la simulación del accidente.
En este caso Fiscalía ha pedido que se le imponga una pena de seis meses de cárcel como autora de un delito de estafa, mientras la defensa ha abogado por su libre absolución por considerar que no se ha desvirtuado la presunción de inocencia. La trama como tal ya fue juzgada en mayo de 2019. Entonces, de los 57 acusados originales de la causa, 33 se conformaron con penas de entre tres meses y un año de cárcel. Además, los abogados de otros 13 acusados que no se personaron en el juicio, aceptaron conformarse en ausencia de sus clientes. Precisamente, de estos 13 acusados cuyos abogados aceptaron conformarse sin estar presentes sus clientes, algunos que no estaban de acuerdo recurrieron al Tribunal Supremo, órgano que ordenó la repetición de juicio para cuatro de ellos. De estos cuatro, tres se conformaron con seis meses de cárcel en un nuevo juicio celebrado en la Audiencia de Jaén y quedaba este último por celebrar, que ya ha quedado visto para sentencia. Los acusados, según consta en el escrito del Ministerio Fiscal recogido por Europa Press, actuaban de común acuerdo siguiendo un patrón reiterado entre los años 2007 y 2011. El ‘modus operandi’ consistía en provocar colisiones intencionadas —principalmente por alcance o choques frontales— o simular atropellos utilizando vehículos de propiedad particular, de familiares o previamente alquilados en oficinas de la zona. Posteriormente, los ocupantes de los vehículos implicados fingían haber sufrido lesiones físicas para reclamar de forma fraudulenta compensaciones económicas a compañías de seguros. De esta forma, consiguieron defraudar a las aseguradores 343.441 euros con siniestros validados. En uno de los episodios recogidos por el fiscal, ocurrido en enero de 2011, una de las participantes que había cobrado su parte de la indemnización fue requerida por el organizador para que le entregara una parte del dinero. Tras acceder al pago, la mujer denunció lo ocurrido ante la Comisaría de Policía de Linares, lo que motivó que el acusado la llamara reiteradamente por teléfono para coaccionarla con el fin de que retirara la denuncia, advirtiéndole de que “sería mejor para ella”. Fue el inicio de una investigación que ahora se cierra judicialmente 15 años después con la celebración del último juicio. Aunque la mayoría de las simulaciones resultaron exitosas y las aseguradoras abonaron cuantías que en muchos casos oscilaban entre los 3.000 y los 9.000 euros por afectado, en otras ocasiones las entidades sospecharon de la veracidad de los accidentes y rehusaron realizar los pagos, quedando estas operaciones en grado de tentativa.