“Cada día me hace más fuerte”
Bódalo sale seis días de permiso y elude hablar de la concesión del tercer grado
La inconfundible figura de Andrés Bódalo enfiló el pasillo exterior que conduce desde los pabellones hasta la puerta de la cárcel de Jaén. A paso tranquilo y acompañado por un funcionario, llegó hasta la garita de seguridad. Dejó los bultos en el suelo y se abrazó a sus familiares. A las cinco y cuarto de la tarde, el exconcejal de Jaén en Común comenzaba a disfrutar de un nuevo permiso penitenciario. Es el tercero que se le concede desde que ingresó en prisión el 31 de marzo de 2016, para cumplir una condena de tres años y medio de cárcel por agredir al teniente de alcalde de su pueblo durante una manifestación de jornaleros. “Cada día que pasa ahí dentro me hace más fuerte”, aseguró Bódalo cuando se le preguntó por su estado. El que fuera responsable del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) fue recibido por medio centenar de personas, entre las que estaban el diputado de Unidos Podemos por Jaén, Diego Cañamero, y el secretario general de Podemos, Lucas Martínez.
Bódalo no quiso “mojarse” mucho sobre su situación penitenciaria. Al ser cuestionado sobre cuando espera que se le conceda el tercer grado, eludió dar una respuesta concreta: “No espero nada. Voy paso a paso y día a día”, dijo. Cada vez que se ha planteado esta posibilidad, ha sido “tumbada” por la Justicia. Lo denegó la Audiencia de Jaén el pasado mes de enero. Entonces, los magistrados argumentaron su decisión en factores como “la reincidencia delictiva” y el haber cometido “hechos delictivos especialmente violentos”, así como el de contar con “un pronóstico de reincidencia medio-alto”. En este sentido, el informe apuntó también a que Bódalo no había reconocido “los errores que le llevaron al delito”.
Desde entonces, han pasado ocho meses, en los que la situación ha variado. De hecho, el exconcejal de Jaén en Común comenzó a disfrutar de permisos penitenciarios. El primero fue en mayo: le concedieron tres días. La misma duración tuvo el segundo, otorgado en julio. Y ahora ha comenzado los seis días de que consta el tercero. En diciembre de 2017, tendrá ya cumplida la mitad de su condena y habrá dado un paso más para obtener el régimen de semilibertad. No obstante, Bódalo elude pronunciarse al respecto.
De lo que sí habló nada más salir de la cárcel fue de la lucha jornalera: “Se me parte el alma cuando desde la cárcel veo los autobuses de la esperanza, saliendo a Francia o a Castilla La Mancha con miles de trabajadores y me pregunto muchas veces: ¿Con la tierra tan rica que tenemos en Andalucía, que en el siglo XXI nuestra gente siga saliendo de sus casas para buscarse un cacho de pan?”, lamentó.